
Camilo Melivilú está atravesando el mejor momento de su carrera. A los 32 años, el delantero formado en Audax Italiano acumula cuatro goles en lo que va de la Liga de Ascenso 2026 con San Marcos de Arica, cifra que lo posiciona entre los más efectivos de la categoría en este inicio de temporada.
El camino de Melivilú no fue sencillo. Ha pasado por más de diez clubes a lo largo de su carrera, transitó entre la Segunda División y la Primera B, hasta encontrar la regularidad.
Más allá de los goles, es un jugador con historia. Se formó en Audax Italiano en una época en que la cantera itálica producía futbolistas en serie, compartió camarín con nombres como Felipe Mora y Diego Valdés.
En diálogo con En Cancha, el delantero repasó sus inicios en Audax Italiano, su vínculo con el club, las ganas de volver y su cercana relación con el atacante del Portland Timbers.
- ¿Cómo recuerdas tu proceso formativo en Audax Italiano?
Fue enriquecedor. En esa Segunda Profesional que se hacía en ese momento, con los equipos reserva de Primera, me ayudó bastante porque era un jugador que por ahí no me tocó salir a Primera B, pero sí jugaba en esa división y con varios jugadores de jerarquía. También ahí estuve con muchos compañeros que la verdad me hicieron ser mejor.

- Muchos jugadores tuvieron la oportunidad de debutar ahí...
Claro... ahí estuve también con Felipe Mora, que es un amigo que tengo hasta el día de hoy, con varios jugadores más como él también. Eso me ayudó bastante por el recorrido que he tenido me ha tocado dar la vuelta larga. Siento que ha sido muy difícil, pero se me están dando los frutos al día de hoy.

- ¿Cómo fue ese proceso en términos humanos?
Hermoso. Yo hablo porque Audax es mi club, yo soy hincha del club, me crié ahí, así que tengo los mejores recuerdos. El profe Alejandro de la Fuente que fue un padre futbolístico en ese momento y claro, me ayudó bastante.
- Eran una especie de “Generación Dorada” de Audax
Como tú bien lo dices, yo jugué con Felipe Mora, con Diego Valdés, con Osvaldo Bosso, que está en Ñublense, somos de la 93 y tengo los mejores recuerdos. Es un club que quiero, que amo mucho, que me ayudó, que me dio ese apoyo cuando más lo necesité, cuando operaron a mi viejo, estuvieron ahí siempre. Así que es un equipo que quiero y que le voy a tener siempre cariño.
- ¿Te gustaría volver a Audax?
Sí, es una espina que yo tengo de mucho tiempo, siempre he querido volver al club. Obviamente por el tema de que quizás no tuve mucha continuidad en su momento no pude volver, pero si se da la posibilidad de volver, me encantaría, yo soy feliz. Es mi casa y soy muy hincha del club, siempre estoy pendiente.
- ¿Por dónde crees que pasó esa buena producción de delanteros que tuvo la cantera de Audax?
La verdad es que siempre han pasado grandes goleadores por el club. El Pipe Mora, además de Campos López, por ahí por nombrarte algunos. Y los que han llegado también han sido muy buenos delanteros, el Sacha Sáez en la época donde estaba yo, Marcos Riquelme, que estuvieron ahí.
- ¿Fue complicado hacerte un espacio con esa competencia tan dura?
La verdad que ellos nos apoyaban bastante y eso te ayuda para seguir mejorando día a día. Como te dije, tengo los mejores recuerdos de todos los delanteros que pasaron ahí porque cada uno dejó su huella. Aprender de cada uno fue lo mejor que me pasó en mi carrera formativa.

La amistad con Felipe Mora
- ¿Hasta hoy mantienes una amistad cercana con Felipe Mora?
Sí, es mi amigo, mi hermano. Me invitó a su matrimonio, él estuvo en mi matrimonio también. Ayer mismo hablamos, él me manda mensajes siempre cuando juego, cuando él juega también. Estoy presente siempre con él. Tengo contacto ahí, siempre estamos en contacto con mis amigos de Audax.
- ¿Te gustaría que vuelva a Chile?
Tenemos una relación muy cercana, así que siempre lo molesto con que venga para Chile, nuestras familias se conocen, pero bueno, son decisiones de la carrera de cada uno, yo siempre le desearé lo mejor porque es más que un amigo un hermano para mí.








