El arribo de Ivo Basay a la banca de Rangers de Talca no es un desafío cualquiera. El conjunto Piducano marcha último en la tabla de la Primera B y arrastra una serie de problemas estructurales que explican su delicado presente.
Más allá del cambio de entrenador -que sería el tercer cuerpo técnico en asumir en Talca esta campaña- hay tres aspectos urgentes que el Hueso deberá corregir si quiere sacar al equipo del fondo.
Los incendios que Basay debe apagar en Rangers
El primero está en la defensa. Rangers es el equipo con más goles concedidos en la categoría, un dato que refleja no solo errores individuales, sino también falencias colectivas en la defensa. Desajustes constantes, dificultades en el retroceso y poca solidez en el juego aéreo han sido una constante durante la temporada.
Basay tendrá que encontrar rápidamente una fórmula que le dé mayor equilibrio al equipo, partiendo por fortalecer la última línea. Lo que también se ha evidenciado bajo los tres tubos, pues no ha habido un portero fijo durante la competencia: José Gamonal ha jugado cinco partidos, concediendo 1.8 goles por cotejo, mientras que Cristian Campestrini ha jugado siete con un registro aún peor: 2 goles por encuentro.
Pero los problemas no terminan ahí. En ofensiva, el panorama es igual de preocupante. Rangers es el segundo equipo con menos goles convertidos en el campeonato, solo superando a Unión San Felipe (que además tiene un partido menos).
En ese contexto, aparece el tercer gran desafío: encontrar un ‘9’. La anticipada salida del uruguayo Sebastián Ribas, quien rescindió contrato por problemas familiares, dejó aún más debilitado el ataque rojinegro. Si bien el delantero no logró consolidarse ni ser determinante, su partida obliga a Basay a buscar alternativas urgentes en ofensiva, ya sea potenciando nombres del plantel o apostando por refuerzos.
De hecho, antes de la llegada de Basay, cuando todavía se encontraba Jaime Vera, la dirigencia talquina acordó la cesión del canterano de O’Higgins, Martín Castro, con el objetivo de sumar variantes en delantera.
Defensa endeble, ataque inofensivo y la ausencia de un referente de área configuran el complejo escenario que recibe Ivo Basay en Talca. El margen de error es mínimo y las soluciones deben llegar rápido si Rangers quiere dejar de mirar a todos desde abajo en la Liga de Ascenso.