
Thomas Jones vuelve a Chile. Después de su paso por el Kaysar de Kazajistán, el delantero fue anunciado como el primer refuerzo de Deportes Iquique para la segunda rueda de la Liga de Ascenso 2026, una incorporación que despertó ilusión entre los hinchas celestes por las credenciales que dejó en su etapa anterior en Chile.
Con pasado en Barnechea, Deportes Santa Cruz, Magallanes —donde salió campeón— y Copiapó, Jones conoce de sobra la categoría a la que regresa.
En conversación con En Cancha, el extremo se refiere a las expectativas que le genera este nuevo desafío, al atractivo de sumarse a una institución importante y a una hinchada que lo entusiasma, y a la posibilidad de estar más cerca de su familia tras medio año al otro lado del mundo.
Con la deuda pendiente del ascenso que le quedó tras la lucha con Copiapó hasta la última fecha, Jones aterriza en el norte con hambre y con la convicción de que nada está dicho.
La nueva experiencia en Iquique
- ¿Cómo tomas este proceso, este paso nuevo, y cuáles son tus expectativas?
Estoy bien. En el club estuve muy cómodo, aunque al principio me costó un poco la adaptación porque es un fútbol muy diferente el de Kazajistán, y con el idioma los primeros dos meses no teníamos traductor, así que se hizo difícil.

- ¿Que te motivó a volver a Chile?
Fueron temas de adaptación. Cuando se habló de la posibilidad de salir por seis meses, me llamó Iquique y me llamó mucho la atención. Todos sabemos que es un gran equipo, una linda ciudad con una linda hinchada, así que lo tomo como un gran desafío, y además me deja más cerca de la familia.
- Vuelves al fútbol chileno y a una categoría que conoces de sobra...
Sí. Quizás me faltó conocer más la liga de allá, pero la Primera B la conozco bien, jugué muchos años. Pude salir campeón con Magallanes y el año pasado estuvimos luchando con Copiapó hasta la última fecha, así que es una división que manejo muy bien.
- Imagino que también cargas esa deuda pendiente de ascender que te quedó con Copiapó.
Claro, aunque ahora estoy enfocado en Iquique. He seguido la Primera y la Primera B, y es un poco extraño verlo en esa zona de la tabla, porque tiene grandes jugadores. Uno mira la plantilla de Iquique y hay jugadores buenísimos. Por eso estoy convencido de que vamos a luchar por el campeonato.

La travesía para llegar a Chile
- ¿Cómo va a ser tu viaje para acá? ¿Estás alistando las últimas cosas?
Sí. Me vine tres días a Almaty, que es una ciudad grande y linda, con harto turismo en Kazajistán. Viernes viajo a Chile y el domingo ya me toca viajar a Iquique. Es un trayecto largo: volamos a Doha, hacemos escala, y de ahí a São Paulo y luego a Santiago. Con un niño de un año se hace pesado, pero uno sabe que el tiempo se pasa rápido.
¿Cómo te proyectas después de estos seis meses?
Tengo contrato con Kaysar, así que esperemos que salga todo bien. Soy de los que va día a día; seis meses es harto tiempo. Vamos a ver qué pasa a fin de año. Como te decía, Iquique me gustó mucho: un lindo desafío, una gran ciudad, una gran hinchada, una institución importante en Chile. Estoy contento, voy a disfrutar estos seis meses, darlo todo y esperar que las cosas salgan bien.
¿Crees que todavía tienen chance de pelear el ascenso?
Claro. Me acuerdo del caso de Calera, que salió último en la primera rueda y terminó saliendo campeón. Así que están todas las posibilidades: si el equipo hace bien las cosas, vamos a estar peleando arriba.







