
Luego de una larga espera, el fútbol chileno regresó oficialmente con el inicio de la Liga de Primera. Y como suele ocurrir en cada arranque de temporada, no solo hubo goles, sino también esas situaciones insólitas que se han vuelto tradicionales en nuestro torneo.
Con los primeros partidos ya disputados, comenzaron a publicarse los informes arbitrales, donde quedaron consignadas dos denuncias que llamaron la atención por su naturaleza y que involucran a dos de las mayores sorpresas de la primera fecha.
Los polémicos shorts del Campanil
La primera corresponde al duelo entre Universidad de Concepción y Coquimbo Unido, que terminó con victoria por 1-0 para el Campanil ante el vigente campeón. En su informe, el árbitro Héctor Jona dejó constancia de una infracción reglamentaria vinculada a la indumentaria del equipo local.
“Los jugadores de Universidad de Concepción lucieron el número en el pantalón en la parte frontal de la pierna izquierda, incumpliendo con el artículo 36 de las Bases del Campeonato, que indican que el número en el pantalón debe estar en la parte frontal derecha”, consignó el juez en su reporte oficial.
Según lo establecido en las bases de la competencia, esta falta conlleva una multa de 20 UF, lo que se traduce en un monto cercano a los $750.000 pesos chilenos, pese a tratarse de un detalle que pasó inadvertido durante el desarrollo del encuentro.


El Tomate Mecánico no pidió permiso
La segunda denuncia se produjo en el partido que Deportes Limache le ganó 3-1 a Colo Colo, uno de los resultados más llamativos del inicio del torneo. En este caso, el árbitro Cristián Garay apuntó a una activación previa al pitazo inicial que no contaba con autorización.
“Deportes Limache activa fuego frío en el ingreso al campo de juego y countdown para el pitazo inicial, activaciones que no contaban con la aprobación de Ligas Profesionales”, detalló el juez en su informe arbitral.
La observación no tiene relación con el desarrollo del partido ni con acciones disciplinarias dentro de la cancha, pero sí deja en evidencia un incumplimiento de los protocolos establecidos por la ANFP. De todos modos, dicha acción no tiene una sanción estimada en las bases.








