Adíos Copa Libertadores. El campeón de la Copa Chile, Huachipato, duró apenas dos partidos en el máximo certamen de clubes de las Américas, al perder inapelablemente ante Carabobo de Venezuela, debido a un categórico marcador global de 3-1.
¿Esperable? El fútbol chileno últimamente ha demostrado que no está para dárselas de favorito en ningún escenario internacional, sí, pero tampoco es que los hinchas Acereros hayan temblado de susto cuando vieron que Carabobo era el rival a vencer para pasar de fase.
¿Qué pasó entonces? En definitiva, el elenco llanero fue mejor y ya está. Puede que el DT Jaime García no haya leído bien la doble llave, que algunos jugadores negriazules no hayan estado en su día o que, simplemente, a Carabobo le salió todo.
Son expllcaciones probables, pero un hecho no se puede soslayar: Huachipato, como institución, se hizo un autogolazo de proporciones bíblicas al dejar partir al jugador más determinante de todo el plantel, Maxi Gutiérrez, justo entre el partido de ida y el de vuelta ante los venezolanos. Chambonada mayúscula y que, de acuerdo al desenlace de la serie, tuvo muchísimo impacto e influyó en la eliminación.
¿Por qué Huachipato se desprendió tan fácilmente de Maximiliano Gutiérrez?
La decisión no se entiende. Maxi Gutiérrez venía de un arranque estelar en la temporada 2026. Figura excluyente de los de la Usina, titularísimo y, más encima, uno de los goleadores del Campeonato Nacional (y de su equipo, obvio), con tres goles en tres partidos.
Con ese momento tan brillante, era de esperar que su aporte para la Libertadores fuera fundamental. Pero no. Huachipato lo dejó ir en el momento crítico, después de haber caído por 1-0 en el Polideportivo Misael Delgado de Valencia. De hecho, Gutiérrez ya debutó y está de lo más feliz en Independiente.
Cabe preguntarse qué ganaba Huachipato con esta transferencia. ¿Era el negocio del año?, ¿Habían llegado unos jeques locos con un camión de billetes para el club?, ¿Independiente rompió el chanchito y ofreció una cantidad inusitada que hacían el traspaso inevitable?, ¿Por fechas y platas, era ahora o nunca?
Las respuestas a todas esas interrogantes son un NO rotundo. Aunque parezca increíble... el jugador ¡se fue a préstamo gratis al rojo!
Sí. Gratis, cero peso, zip it, al gratín, nada de nada. Huachipato dejó ir a su mejor jugador en plena eliminatoria de Copa Libertadores, sin recibir nada a cambio.
Guarello desnudó las turbiedades del traspaso de Maxi Gutiérrez
El periodista Juan Cristóbal Guarello, en una columna para En Cancha Prime titulada “No más preguntas señor juez” analizó detalladamente la transferencia de Maximiliano Gutiérrez al fútbol argentino.
El Premio Nacional de Periodismo Deportivo hace hincapié en que el club del Biobío no recibió nada a cambio. “La mascarada disfrazada de transferencia de Maxi Gutiérrez desde Huachipato a Independiente de Avellaneda. Mascarada, porque es un préstamo sin costo. Repito, por si algún despistado estaba rascándose el codo: sin costo”, enfatiza el comunicador.
Luego, Guarello cuenta otros detalles todavía más alarmantes, como que el club nunca verá algo de dinero por esta transferencia, ni siquiera cuando cambien las condiciones a final de temporada.
“Al cabo de un año Independiente pagaría dos millones de dólares por el 50% del pase. ¿Qué gana Huachipato? De entrada, cero, porque el jugador se va a préstamo gratis por un año. ¿Y después? Nada tampoco, porque el pase pertenece al ex controlador del equipo Victoriano Cerda, como lo admitió en su tiempo el supuesto nuevo dueño, Hernán Rosenblum", sentencia.
Más pérdidas para Huachipato
No hay que ser un genio de las finanzas ni el Lobo de Wall Street para darse cuenta que el “gran negocio” de vender a Maxi Gutiérrez en un momento decisivo fue un autogolazo para Huachipato.
Pero, por otra parte, el club también pierde demasiado por el solo hecho de quedar eliminado en una etapa tan temprana de la Copa Libertadores.
Por solo participar en esa instancia, los del Biobío recibieron 500 mil dólares, buena plata, pero de haber superado esta llave el premio se habría incrementado muchísimo más y las arcas de la institución se habrían visto considerablemente aumentadas.
De jugar en la Fase 3, otros 600 mil dólares habrían entrado al club, como también, la posibilidad de seguir en carrera o en la Libertadores (en caso de ganar) o en la Sudamericana (en caso de perder).
Si Huachipato hubiera estado en la fase de grupos de la Libertadores, el premio eran 3 millones de la moneda estadounidense (más bonos por partido ganado); si hubiera tomado la ruta de la Sudamericana, no despreciables 900 mil dólares...
Fútbol ficción, sin dudas. Quizás Maxi Gutiérrez hubiera estado ayer en Talcahuano y de todos modos Huachipato hubiera perdido. Es cierto, pero de ahí a dejar al equipo sin su figura estelar justo antes de un partido tan importante, hay un mundo de diferencia. En la Usina optaron por eso y hoy pagan las consecuencias, con las manos vacías.