
En una de las noticias más sorprendentes del último tiempo en el fútbol chileno, Leonardo Ramos sorprendió este martes anunciando su salida de la Universidad de Concepción, solo 48 días después de su llegada a la banca del Campanil.
Según informó el propio club, el DT uruguayo se fue por su “expresa voluntad”, en medio de los rumores que apuntaban a una oferta desde su país.
Dicho y hecho, Ramos fue presentado hoy en Danubio de Uruguay, generando la indignación de los hinchas, y una leve crisis en el club, que quedó momentáneamente con técnico interino y deberá salir a buscar a otro técnico para lo que queda de temporada.
Ya fuera de Chile, fue el mismo Ramos quien hoy rompió el silencio sobre su inesperada decisión.
“Les mando un gran abrazo, perdón. Fue una decisión más personal por un tema familiar, el club no tuvo absolutamente nada que ver, fue decisión mía y espero que al club le vaya bien”, expresó en un video publicado desde sus redes sociales.
Con un balance de una victoria, un empate y cinco derrotas, en los menos de dos meses que estuvo al cargo, Ramos no cumplió con las expectativas, pero tampoco había rumores sobre que peligrara su continuidad en la UdeC.
En especial porque el Campanil ya había visto partir a un entrenador esta temporada sin previo aviso: Juan Cruz Real, quien tomó el buque en su regreso a Primera División, pero que se marchó a las pocas semanas por problemas de papeleo con su familia, que vive en Estados Unidos.

Mientras la dirigencia penquista sale a buscar a su tercer entrenador permanente de este 2026, el histórico ex delantero Ricardo Viveros asuma la conducción técnica de manera interina.
Mientras, la gerencia deportiva del club iniciará de inmediato la búsqueda de un sucesor definitivo para afrontar el resto de la temporada.







