
Más allá de las críticas a la gestión de Alejandro Domínguez en Conmebol, para aplaudir es que cada año la Copa Libertadores, el torneo más prestigioso del continente, entregue más y más dinero a sus participantes.
Este 2026 la Universidad Católica es la que está aprovechando su pasada por el torneo continental, con 3 millones de dólares asegurados por cada encuentro de local en el Claro Arena, y 680 mil por sus dos partidos ganados: a Cruzeiro y Barcelona en calidad de visita.
Aún con margen para seguir mejorando esos números, hay un “cuotón” que podría entrar de lleno a las arcas de la UC el próximo jueves 21 de mayo, cuando el equipo de Daniel Garnero reciba a los ecuatorianos en San Carlos de Apoquindo.
Y es que si Católica logra abrochar su clasificación a los octavos de final de la Libertadores, se asegurará un nada despreciable premio de 1,25 millones de la divisa estadounidense, que bien podría ser utilizado para reforzar al plantel de cara a la segunda mitad del año, algo que, en todo caso, deberá definir el directorio de Cruzados, ahora encabezado por Matías Claro.

¿Qué necesita la UC para clasificar en Libertadores?
La fórmula que necesita la Universidad Católica para asegurarse ese suculento cheque es sencilla. Primero, que el martes 19 de mayo, en el compromiso que protagonizarán Boca Juniors y Cruzeiro en La Bombonera, haya un ganador -no importa quien sea-.

Y luego, por supuesto, lo más importante: que los propios Cruzados derroten a Barcelona en casa, sin considerar qué marcador se termine dando. Si eso ocurre, Católica alcanzará los 10 puntos y sellará su boleto a la ronda de los “muere-muere” de la Copa.
La UC y Barcelona se verán las caras el jueves 21 de mayo en el Claro Arena, a las 20:30 horas.








