
Universidad Católica firmó una de sus páginas más gloriosas en el plano internacional tras derrotar por 1-0 a Boca Juniors en la mítica Bombonera. Gracias al solitario golazo de Clemente Montes, la escuadra precordillerana no solo rompió la historia en Buenos Aires, sino que además selló su boleto a los octavos de final de la Copa Libertadores como el líder absoluto del denominado “grupo de la muerte”.
Una vez finalizado el encuentro en suelo trasandino, el mediocampista cruzado Jhojan Valencia conversó con la transmisión oficial y analizó la histórica faena de la Franja, reconociendo el enorme valor de rescatar tres puntos desde uno de los reductos más complejos del continente.
La hazaña que pocos creían posible
Valencia no escondió su orgullo por el nivel exhibido por el cuadro chileno y confesó que el resultado rompió con todos los pronósticos iniciales de la competición.

“Fue un partido complicadísimo. Sabemos que venir a ganar acá a la Bombonera no es fácil e hicimos algo que creo que nadie se imaginaba al principio”, manifestó con seguridad el volante.
En esa misma línea, mandó un aviso de cara a las rondas de eliminación directa que se avecinan: “El equipo está para grandes cosas, lo hemos demostrado, y ahora nos queda descansar y pensar en lo que viene”.

Para el jugador de la UC, el secreto detrás del liderato en la fase de grupos radica en la competencia interna del camarín y en el compromiso de cada uno de los integrantes del plantel al momento de ser requeridos en la cancha.
“Todos en el plantel nos preparamos para jugar; el jugador que entra lo hace de la misma forma o incluso mejor que el que es llamado a ser titular en ese partido, y creo que esa ha sido la gran fortaleza que hemos tenido en Chile”, sentenció Valencia, apuntando a la profundidad de la plantilla como el argumento clave para el éxito internacional de Universidad Católica.








