
La polémica expulsión de Juan Martín Lucero en el debut de Universidad de Chile ante Audax Italiano sumó este lunes un nuevo y determinante capítulo.
La ANFP publicó oficialmente el informe del árbitro Gastón Philippe, documento que endurece de forma considerable el escenario para la apelación que preparan los azules.
El informe complica a Lucero
En su reporte, el juez fue categórico al describir la acción que terminó con la expulsión directa del delantero argentino en los minutos finales del encuentro disputado en el Estadio Nacional.
“Expulsado por ser culpable de juego brusco grave; en una disputa de balón, da un golpe de puño en el rostro del adversario con uso de fuerza excesiva”, consignó Gastón Philippe.
Las palabras seleccionadas en el informe no son un detalle menor. Al calificar la jugada como juego brusco grave y describir explícitamente un golpe de puño, el árbitro refuerza la figura de conducta violenta, sanción que reglamentariamente contempla dos fechas de suspensión y que, incluso podría escalar a un castigo mayor.

Los dos caminos para la U
Este escenario abre dos interpretaciones contrapuestas en Universidad de Chile. Por un lado, la dureza del informe arbitral reduce de manera significativa las posibilidades de que el Tribunal de Disciplina acoja favorablemente la apelación presentada por el club, considerando que los jueces suelen respaldar el criterio del árbitro.
Sin embargo, existe un segundo elemento que mantiene con vida la estrategia azul. Las imágenes del partido no muestran con claridad el supuesto golpe de puño descrito por Philippe.

De acuerdo a la postura de la U, en los registros televisivos, la acción parece corresponder más a un movimiento de brazo en la disputa por el balón que a una agresión directa al rostro del rival, lo que abre un margen para demostrar que hubo una mala interpretación del juez respecto a lo ocurrido en cancha.
Ese punto ya había sido adelantado por el propio Lucero tras el encuentro, cuando en zona mixta defendió su accionar y negó cualquier intención de agresión.
“Abro el brazo, no lo agredo de forma voluntaria, abro el brazo para cubrir la pelota. El árbitro interpreta que lo agredí, que le pegué un codazo”, explicó el atacante.
En paralelo, desde el CDA ya se definió que no habrá apelación por la expulsión de Felipe Salomoni, quien vio la roja en el primer tiempo.
Sobre el caso del lateral zurdo, Philippe señaló que es “culpable de juego brusco grave; En una disputa de balón, golpea con su codo en el rostro del adversario, realizando un movimiento adicional y con uso de la fuerza excesiva”.
Así, todos los esfuerzos jurídicos del club estarán concentrados exclusivamente en el caso Lucero, a la espera del posible castigo al público estudiantil.
Con el informe ya sobre la mesa, en Universidad de Chile saben que la batalla ahora es cuesta arriba. La apelación sigue en pie, pero el informe arbitral complica el panorama y deja la resolución final en manos del Tribunal, que deberá decidir si prevalece la versión del juez o si reducen el castigo.







