
Hay triunfos que tranquilizan y otros que no. El de Universidad de Chile sobre Deportes Concepción pertenece al segundo grupo. Una victoria con bronca es el concepto que mejor resume lo ocurrido en el Estadio Nacional.
El marcador favoreció a los azules, pero el rendimiento estuvo lejos de convencer. Enfrentar a uno de los colistas del torneo y resolver recién sobre el final terminó por sacar de quicio a una parte importante del público en Ñuñoa.
A la molestia de las tribunas se sumó algo más preocupante: el plantel no transmitió la calma. Dentro de la cancha quedaron expuestos varios cruces entre compañeros que dejaron en evidencia un clima interno que no atraviesa su mejor momento.
Los roces que encendieron las alarmas en el camarín
Si el funcionamiento generó dudas, el comportamiento del plantel encendió derechamente las alarmas. El primer episodio tuvo como protagonistas a Franco Calderón y Javier Altamirano: ambos terminaron empujándose en pleno partido, una postal que rara vez se ve en un equipo en sintonía.
La tensión también pasó por Marcelo Morales, que recriminó visiblemente a Lucas Assadi. El motivo fue una pérdida sencilla del 10 cerca del final, que el mediapunta no intentó recuperar y que derivó en un contragolpe del León de Collao.

Otro foco involucró a la figura del partido. Eduardo Vargas le exigió un pase a Maximiliano Guerrero, y la respuesta del serenense no le gustó. El reclamo del Turboman subió de tono hasta que debió ser calmado desde la banca por el técnico Fernando Gago.
El malestar llegó incluso al capitán. Charles Aránguiz, poco dado a las muecas de desaprobación, dejó ver su desaprobación en varias jugadas del equipo durante el compromiso en Ñuñoa.
La más clara fue un pase mal entregado de Agustín Arce que casi termina en gol de Concepción: el Príncipe se quedó quieto, abriendo los brazos en señal de incomprensión.

Lo que viene para la U
El cuadro de Gago ganó, pero quedó obligado a corregir. Sufrir ante un rival que presentó a Fernando Díaz como su tercer entrenador de la temporada y que pelea por no descender deja una señal de alerta difícil de ignorar.
La oportunidad de enderezar el rumbo llega pronto. La U enfrentará a Audax Italiano el domingo 7 de junio, a las 12:30 horas en el Estadio Nacional, por la última fecha de la fase de grupos de la Copa de la Liga, y no volverá al Campeonato Nacional hasta el 14 de junio.
Tiempo justo para que el Gago reordene las piezas antes de que la bronca se transforme en algo más profundo. El DT tiene la misión de encontrar el juego y también la sintonía del equipo.








