
Uno de los nombres que ha pisado fuerte en la Segunda División Profesional es el de Javier Quiñones. El delantero de Trasandino es el goleador de la categoría con cinco anotaciones y ya comienza a acaparar miradas.
Formado en Audax Italiano, el atacante de El Cóndor reconoce en En Cancha que se encuentra en un gran momento individual con la camiseta del cuadro andino.
Además, confiesa una de los máximos deseos que tiene como futbolista profesional: calzarse la camiseta de Universidad de Chile, el club de sus amores.
En un gran momento en Segunda División
-¿Cómo te sientes en este momento individual?
Muy contento, la verdad, porque era algo que necesitábamos ganar, y más todavía si estoy haciendo goles. Así que feliz, porque estoy pasando por un buen momento, me siento bien y en gran nivel.
-Te ha sentado bien Trasandino...
Sí. El año pasado vine acá buscando una oportunidad, porque no tuve lugar en Audax, y la verdad es que el club me recibió muy bien. Lo sentí en los hinchas, pude rendir bien en la cancha y convertir hartos goles, que es de lo que vive uno como delantero. Así que feliz, contento.

-¿Cuál es el objetivo esta temporada?
Esta temporada nuestro primer objetivo es clasificar a la Liguilla, que creo que es algo importante para el club y es lo que buscamos todos. Creo que se vienen cosas importantes, y ahí vamos viendo partido a partido para qué estamos.
El cariño por la U
-¿Cuál es el jugador en el que te miras como espejo, nacional o internacional?
Yo siempre vi mucho el fútbol chileno, y me gustaban mucho Felipe Mora o Gustavo Canales, jugadores así. Jugaban en uno de los equipos que me gustan, así que siempre los miraba a ellos.
-¿En Audax o en la U?
En la U. En el otro equipo también, le tengo cariño a Audax, pero principalmente en la U, diría que es el equipo que me gusta.
-¿Te gustaría jugar ahí en algún momento?
Sí, obvio. Es el sueño más grande que tengo como futbolista, llegar a jugar en la U en algún momento de mi carrera.
-¿Porque eras hincha de chico?
Sí, de chico. Mi papá me llevaba a ver la Copa Sudamericana. Después me tocó ser compañero de Marcelo Díaz, y son cosas que te da el fútbol, experiencias muy bonitas.
-¿Tu papá fue clave en tu carrera?
Si, totalmente. Mi papá siempre fue el que me inculcó esto; yo estaba en la cancha y miraba a la galería, y él siempre estaba ahí. Me ha dado su apoyo incondicional, junto con mi mamá.







