La ventana de invierno se mueve con calma en el Centro Deportivo Azul. Con tres cupos disponibles y un par de salidas en evaluación, Universidad de Chile trabaja en afinar el plantel que Fernando Gago quiere para la segunda parte de la temporada, todavía con la pelea por el título como horizonte.

En medio de esa planificación apareció un nombre que encendió la ilusión del hincha. Paulo Díaz fue descartado en River Plate para 2026 y, con su futuro en duda en Argentina, los azules asomaron como un destino posible para el zaguero formado en Palestino.

Hubo acercamientos y conversaciones, pero la operación se cayó antes de avanzar en serio. La diferencia económica resultó demasiado ancha para una U que maneja un techo salarial muy por debajo del que el defensor percibe en Núñez.

La oferta que no alcanzó

De acuerdo a lo informado por Radio ADN, en el CDA hubo reuniones para presentarle una propuesta concreta: un sueldo cercano a los 500 mil dólares anuales. La cifra, lejos de seducir al jugador, fue considerada insuficiente frente a lo que cobra en River.

El propio entorno de Díaz desestimó el ofrecimiento casi de inmediato. El zaguero, según la misma información, prefiere seguir su carrera fuera de Chile y mira con atención los mercados de Brasil, México y la MLS, donde aspira a mantener un nivel de ingresos que el fútbol local no puede igualar.

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Esa brecha explica el rápido cierre de la conversación. Para la U, igualar un contrato de esas dimensiones implicaba un esfuerzo que no estaba dispuesta a hacer por un jugador que no respondía a una urgencia real del plantel.

Paulo Díaz en River Plate. Foto: Instagram River Plate.
Chilenos por el Mundo. Paulo Díaz en River Plate. Foto: Instagram River Plate.

Un nombre que seducía, pero no era la prioridad

El atractivo de Paulo Díaz pasaba sobre todo por su jerarquía y el peso de un apellido con recorrido en River y en la Roja. Un fichaje de ese calibre habría sido un golpe, aunque la zaga no figura como la necesidad más apremiante que detectó Fernando Gago.

El verdadero foco del mercado azul apunta hacia otro lado. El cuerpo técnico prioriza sumar un extremo que aporte desequilibrio por las bandas y un volante central que entregue recambio en una zona donde Charles Aránguiz arrastra problemas físicos.

Por eso el portazo de Díaz, lejos de descolocar a la dirigencia, deja las prioridades claras. La U seguirá buscando perfiles que se ajusten a lo que pide el entrenador, sin desviarse hacia operaciones de alto costo por nombres que llaman la atención.

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