
Lo que era un secreto a voces en los pasillos del Centro Deportivo Azul terminó por materializarse de forma definitiva en las últimas horas. Tras quedar marginado de las últimas convocatorias, el mediocampista paraguayo Lucas Romero cerró formalmente su etapa como jugador de Universidad de Chile, armando maletas a México.
Según información detallada por Radio Cooperativa, el volante de 23 años se transformará en flamante incorporación de los Xolos de Tijuana, escuadra que milita en la división de honor del fútbol mexicano.
Los plazos se aceleraron al máximo en las huestes azules, a tal punto que el propio medio citado ratificó que el futbolista guaraní abordó un vuelo este domingo con destino a tierras aztecas para someterse a los exámenes médicos de rigor y estampar su firma.
De contratación estrella a una salida por la puerta de atrás
El adiós de Romero marca el fin de una de las apuestas que más expectativas generó en la plaza estudiantil a principios de temporada.

El centrocampista había aterrizado en el CDA precedido de excelentes campañas en el balompié de su país, cartel que incluso lo perfilaba como una alternativa real para disputar la cita planetaria de Norteamérica.
Sin embargo, su estadía en el Romántico Viajero estuvo muy lejos de cumplir con las proyecciones. El paraguayo nunca logró asentarse en el andamiaje titular ni convencer a los cuerpos técnicos azules, registrando la escasa cifra de ocho compromisos oficiales disputados.

Para colmo, su falta de ritmo en Chile le terminó pasando la cuenta en el plano internacional, quedando fuera de la lista definitiva del estratega Gustavo Alfaro en la Selección de Paraguay.
Ante este adverso panorama futbolístico bajo el mandato de Fernando Gago, el jugador optó por dar un timonazo radical a su carrera.
Con su llegada al cuadro de Baja California, la U libera un importante cupo de extranjero en la plantilla, lo que le permitirá a la gerencia deportiva moverse con mayor soltura en el presente mercado invernal para complacer las exigencias del DT argentino.







