La lesión de Eduardo Vargas no solo le quita a Universidad de Chile a su mejor delantero. También reordena por completo el ataque azul y manda al frente a un nombre que lleva semanas contra las cuerdas: Juan Martín Lucero.

Con Turboman descartado por las dos fracturas costales y Octavio Rivero fuera por su ya conocida lesión, el cuerpo técnico de los azules se quedó sin opciones de recambio en el área. El Gato, quiera o no, vuelve a ser el nueve titular del Romántico Viajero.

El problema es que llega a ese rol por descarte, no por un buen momento deportivo. El argentino ha sido la gran decepción de la temporada azul, lejísimos del goleador que la dirigencia pagó para encabezar el proyecto 2026.

Su fichaje, que lo convirtió en uno de los futbolistas mejor pagados del país con un sueldo cercano a los 100 millones de pesos mensuales, instaló una expectativa que el rendimiento nunca alcanzó a sostener.

Hubo un respiro, eso sí. El 25 de abril, en el Clásico Universitario ante la UC, Lucero por fin gritó un gol con la camiseta de la U y cerró una racha de 350 días sin convertir. Pero aquel desahogo no fue el punto de inflexión que muchos esperaban, y las críticas no tardaron en volver.

Entregan el primer parte médico: los detalles de la compleja cirugía cardíaca que salvó a Fernando GagoLee tambiénEntregan el primer parte médico: los detalles de la compleja cirugía cardíaca que salvó a Fernando Gago

Contrato hasta 2027 y una hinchada que pide salida

En las redes, la paciencia de los hinchas se agotó hace rato. Tras varias actuaciones grises, parte de la fanaticada empezó a pedir abiertamente su desvinculación, cansada de esperar al goleador que les prometieron.

El detalle no es menor: Lucero tiene contrato con el club hasta diciembre de 2027. Cualquier idea de cortar el vínculo antes de tiempo implicaría una operación cara y complicada, lo que obliga a la institución a apostar por que el delantero levante su nivel más temprano que tarde.

Foto: Aton.
Juan Martín Lucero. Foto: Aton.

La Copa Chile, el escenario para reencontrarse

Y ahí aparece la otra cara de la moneda. La baja de Vargas, lejos de ser solo un golpe, le entrega a Lucero una ventana que difícilmente habría conseguido por su cuenta: minutos asegurados y la chance de reconciliarse con el gol.

El calendario, además, juega a su favor. En la fase de grupos de la Copa Chile, la U se cruzará con rivales del Ascenso (Santiago Wanderers y Unión San Felipe) un escenario propicio para que el argentino recupere confianza y afine la puntería sin la presión máxima de la Liga de Primera.

El primer examen llega este domingo ante los Caturros, en el Estadio Nacional, donde Lucero será titular. Si responde, podrá afianzarse y silenciar las críticas; si vuelve a desaparecer, la idea de rescindirle empezará a sonar con cada vez más fuerza dentro y fuera del club.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña