
El primer semestre de Universidad de Chile difícilmente entrará en los recuerdos felices del hincha. Un parte médico interminable, problemas extrafutbolísticos y, para colmo, el reciente infarto que sufrió Fernando Gago.
Ante tanto problema, una de las pocas buenas noticias azules ha sido la cantera. Con Fabricio Coloccini al mando de manera interina, la Copa Chile 2026 se transformó en la vitrina perfecta para una camada que venía pidiendo minutos.
El resultado habla por sí solo. El Romántico Viajero lidera el Grupo D con siete puntos y se mantiene invicto, tras golear 4-1 a Santiago Wanderers, rescatar un 3-3 ante Unión La Calera con uno menos y vencer 2-0 a Unión San Felipe en el Estadio Nacional.
De la urgencia al protagonismo en el mediocampo
El caso más simbólico es el de Bianneider Tamayo. La lesión de Matías Zaldivia le abrió un espacio en la zaga que el joven defensor venezolano no soltó, relegando a Franco Calderón y consolidándose como una de las apuestas que mejor ha respondido en medio de las ausencias.
En la mitad de la cancha, Agustín Arce dejó de ser una alternativa para volverse una certeza. El volante no solo gana minutos, sino que aporta en ofensiva: marcó ante La Calera y firmó el segundo en el triunfo sobre San Felipe, señales de un futbolista cada vez más fino.

A ese grupo se sumó Elías Rojas, que pasó de su debut en la Liga de Primera frente a O’Higgins hace dos semanas a tener rodaje constante en la Copa Chile. Con apenas 18 años, el mediocampista se ganó la confianza del cuerpo técnico en un sector donde la competencia es intensa.

Nacho Vásquez, cada vez mejor
Pero si hay una historia que resume el momento, es la de Ignacio Vásquez. El delantero le quitó el lugar a Lucas Assadi y, lejos de diluirse, encontró el camino al gol con una efectividad que nadie anticipaba.
Sus números son contundentes en Copa Chile: cuatro tantos en tres partidos, todos ingresando desde la banca. Marcó ante Wanderers, firmó un doblete salvador en el agónico empate con La Calera y, aunque no convirtió frente a San Felipe, fue el jugador más activo del ataque azul.
El desafío que viene es de otra naturaleza. Cuando Gago retome la banca, deberá resolver un dilema que hace un mes parecía impensado: cómo acomodar a los habituales sin frenar a los jóvenes que aprovecharon su oportunidad.
La U vuelve a la acción este miércoles 1 de julio ante La Calera, por el duelo pendiente que puede acercarla aún más a la siguiente fase, con la certeza que el recambio ya no es un proyecto, es presente.







