La Copa Chile volvía a poner a la Universidad de Chile frente a un escenario exigente. Visitar a Santiago Wanderers en el Elías Figueroa Brander nunca es sencillo, y menos con la clasificación en juego para ambos.
Los azules y los Caturros llegaban con lecturas distintas del mismo partido. Un triunfo dejaba a los universitarios en inmejorable posición rumbo a los octavos, mientras que para los porteños significaba su última chance de seguir con vida en el torneo.
Ese contexto se tradujo en un duelo reñido desde el arranque, de ida y vuelta, con opciones en ambos arcos.
Guerrero, la figura de la tarde
Los laicos golpearon primero. A los 12′, Juan Martín Lucero habilitó a Ignacio Vásquez, que ganó la raya de fondo y asistió a Maximiliano Guerrero. El primer remate lo tapó Felipe Terrazas, pero el propio delantero capturó el rebote y firmó el 1-0 de la visita.
Wanderers reaccionó de inmediato. Marcos Camarda tuvo el empate a los 19′, aunque elevó su remate por encima del travesaño. La revancha, sin embargo, llegó pronto: a los 28′ conectó un potente cabezazo que dejó sin opción a Castellón para el 1-1.
El local se sintió cómodo y, sobre el final del primer tiempo, tenía atrincherada a la U. Pero un contragolpe veloz cambió el guion. Guerrero aprovechó un pelotazo profundo, controló de cabeza ante Sergio Felipe y definió con un remate ajustado para el 2-1 con que los azules se fueron al descanso.
Altamirano sentenció y la U resistió el cierre
Para el complemento, Fernando Gago movió el banco: ingresó Javier Altamirano por Lucero, que salió por precaución. El exvolante de Estudiantes de La Plata no tardó en dejar su huella.
A los 53′, tras un desborde por la izquierda y una serie de pases, el mediocampista sacó un zurdazo alto y potente que decretó el 3-1. Wanderers no bajó los brazos y descontó a los 72′, otra vez con Camarda, que aprovechó un pase entre líneas y definió cruzado y raso para el 3-2.
El tramo final fue de pura tensión. Los Caturros se fueron con todo en busca de la igualdad, mientras los universitarios retrocedieron y esperaron el momento para contragolpear, conscientes de que el triunfo les entregaba el liderato del grupo.
Con la victoria, la U dejó atrás la amarga caída ante Unión La Calera y quedó muy cerca de sellar su boleto a los octavos de final. Wanderers, en cambio, se despidió de la competencia y ahora enfocará todas sus energías en el Ascenso y en el objetivo de regresar a Primera División.