
Universidad de Chile enfrenta un complejo escenario para el tramo final de la temporada. Si se confirma la realización de los conciertos de BTS en el Estadio Nacional, los azules tendrían que buscar un nuevo recinto para disputar sus últimos partidos como local e, incluso, despedirse de Ñuñoa varias semanas antes de lo previsto.
Las negociaciones para que la banda surcoreana se presente en el principal recinto deportivo del país han avanzado durante los últimos días, luego de que el Instituto Nacional del Deporte (IND) rechazara inicialmente el uso del estadio por el impacto que tendría el montaje sobre la cancha.
BTS tiene agendados conciertos para los días 14, 16 y 17 de octubre, con un escenario 360° instalado en plena cancha del Estadio Nacional.

¿Por qué Universidad de Chile tendría que dejar el Estadio Nacional?
Si finalmente se autorizan los conciertos, algo que está avanzado, el IND necesitará al menos seis semanas para recuperar el césped una vez finalizados los espectáculos.

Ese plazo impediría que Universidad de Chile pueda utilizar el recinto durante buena parte del cierre de la temporada, ya que la cancha recién estaría en condiciones durante los primeros días de noviembre.
Los partidos que la U tendría que jugar fuera de Ñuñoa
En caso de concretarse este escenario, los azules no podrían recibir en el Estadio Nacional a:
- Everton (24 o 25 de octubre).
- Cobresal (7 u 8 de noviembre).
- Unión La Calera (5 o 6 de diciembre).
De esta forma, el compromiso frente a Ñublense por la fecha 24 de la Liga de Primera aparece como el último encuentro de Universidad de Chile en el Estadio Nacional durante 2026.
No solo BTS: otros eventos retrasarían el regreso del fútbol
La recuperación de la cancha también se vería condicionada por otros eventos ya programados en el recinto. Tras los conciertos de BTS, el Estadio Nacional recibirá los shows de Iron Maiden el 31 de octubre y 1 de noviembre, además del cierre de la Teletón, fijado para el 6 y 7 de noviembre.
La seguidilla de actividades podría extender aún más el tiempo que el estadio permanecerá sin recibir partidos de fútbol.








