La vida laboral de Gustavo Álvarez tras su salida de Universidad de Chile no ha dado tregua. Luego de una fugaz estadía en San Lorenzo de Almagro, el técnico trasandino llegó a un acuerdo con la dirigencia de Liga Deportiva Universitaria de Quito para asumir la banca del elenco ecuatoriano desde la próxima semana.
Con el foco puesto en los octavos de final de la Copa Libertadores ante Mirassol de Brasil, Álvarez no pretende llegar con las manos vacías y ya definió a su gran prioridad para potenciar la zaga del cuadro albo: Franco Calderón.
El estratega argentino quiere rescatar a un futbolista que fue pieza inamovible durante su ciclo en el Centro Deportivo Azul. Tras la partida de Álvarez de la U, Calderón fue perdiendo terreno progresivamente en la retaguardia laica al punto de no estar considerado en el equipo estelar por el actual adiestrador, Fernando Gago.
De pilar con Álvarez al olvido con Gago
Ante el nulo protagonismo del defensor y la decisión tomada por la directiva de Azul Azul de no renovar su contrato —el cual expira en diciembre de este año—, la llamada de Gustavo Álvarez aparece como un salvavidas perfecto para la carrera del ex Unión de Santa Fe.
Desde la cúpula que encabeza la concesionaria, la decisión está tomada: solo un milagro evitaría la partida del zaguero. Por lo mismo, si LDU concreta la negociación en este mercado, en el CDA sellarán un negocio redondo, considerando que el jugador arribó libre en enero de 2024 y cualquier monto ingresado por su traspaso dejará cuentas alegres.
Para Gustavo Álvarez, la incorporación del espigado defensor de 28 años no responde a una simple apuesta de mercado, sino a la urgente necesidad de contar con un hombre de su absoluta confianza para encarar el certamen continental.
Con Liga marcha sexto en la LigaPro de Ecuador a 23 puntos del líder Independiente del Valle, por lo que toda la artillería de la escuadra “Azucena” está puesta en superar la llave ante los brasileños y avanzar firme en el torneo internacional.
El estratega conoce al detalle el rendimiento, el liderazgo silencioso y el juego aéreo de Calderón en esquemas de alta exigencia, virtudes que lució con la camiseta laica y que hoy busca explotar en la altitud de Quito.
La directiva ecuatoriana ya inició las primeras gestiones para complacer el deseo expreso de su nuevo DT, buscando cerrar en los próximos días la salida del zaguero trasandino de La Cisterna.