Hace solo unos meses, Manchester United seguía hundido en su casi eterna crisis, viéndose en la necesidad de despedir a Rubén Amorím, el DT portugués que creían los llevaría de vuelta a los primeros planos.
Pero al final la resurrección llegó de la mano de un viejo conocido: Michael Carrick. Apuntado como un nexo a la época dorada con Alex Ferguson en la banca, el exvolante llegó como bombero... y se está transformando en un héroe.
Este domingo, los Diablos Rojos partieron perdiendo ante Crystal Palace, pero dieron vuelta el partido y se terminaron imponiendo por 2-1. Y el balance con Carrick como entrenador (todavía) interino es casi perfecto en la Premier: 7 partidos jugados, seis ganados y un solo empate. 19 puntos que no solo ya hicieron olvidar los fantasmas del descenso, sino que también los empieza a ilusionar con pelear el título.
Claro, todavía están lejos del líder Arsenal (a diez puntos), pero considerando cómo era la situación hace no tanto, el United vuelve a ser el que durante tantas décadas era un equipo formidable en Inglaterra y Europa. Y todo gracias a Carrick.