El próximo 31 de marzo está programado el encuentro por el repechaje al Mundial 2026, que enfrentará a Irak contra Bolivia o Surinam. Pero con todo el conflicto que vive Medio Oriente, la Federación Iraquí de Fútbol y el entrenador de su selección, Graham Arnold, solicitaron postergar el partido.
Con la guerra entre Estados Unidos e Irán, el espacio aéreo de Irak, al igual que el de muchos países de la región, se encuentra totalmente cerrado. Esto le imposibilitaría tanto a los jugadores como al cuerpo técnico viajar a México a finales de mes, en busca de una clasificación histórica, pues hace 40 años que no participan de la cita mundialista.
Arnold, en conversación con Australian Associated Press, declaró que: “Si la FIFA decide retrasar el partido, nos daría más tiempo para prepararnos correctamente. Dejen que Bolivia y Surinam jueguen este mes y luego, una semana antes del Mundial, juguemos contra el ganador en Estados Unidos”.
“Creo que también le convendría a la FIFA, porque les da más tiempo para ver qué decidirá Irán. Si Irán se retira, entramos nosotros y le daría la chance a Emiratos Árabes Unidos de preparar y enfrentar ese partido final contra Bolivia o Surinam", añadió el DT.
Por último, cerró sus dichos con: “Un equipo formado solo con jugadores fuera de Irán no sería nuestro mejor equipo. Necesitamos a los mejores para el partido más importante del país en 40 años”.
Un retraso que afectaría a Bolivia
De ganarle a Surinam en Monterrey el próximo 26 de marzo, los dirigidos por Óscar Villegas pasarían a disputar la final de esta repesca contra Irak, por lo que todo este embrollo en Medio Oriente los perjudicaría directamente.
Así, Bolivia, que ya tiene su nómina definida y comenzó los preparativos para su viaje a México, espera atenta y llena de incertidumbre lo que pueda pasar con el conjunto iraquí, pues un eventual cambio de fecha y sede desordenaría los planes para La Verde.