
El Consejo de la FIFA, reunido esta semana en Vancouver, aprobó por unanimidad avanzar en una normativa que obligará a los equipos profesionales a contar con al menos un jugador de la cantera en el terreno de juego.
El proyecto establece que este futbolista debe pertenecer a las categorías Sub-20 o Sub-21. Es decir, tal como ya ocurre en el fútbol chileno hace varias temporadas.
Esta medida busca incentivar la promoción de talentos jóvenes y asegurarles un espacio en el primer equipo. La iniciativa surge ante la dificultad que enfrentan los jugadores formados en las instituciones para sumar minutos, debido a la alta contratación de deportistas extranjeros o externos que suelen ocupar esas plazas, sobre todo en los grandes clubes de Europa.
El proceso de consulta integrará a todas las partes interesadas del fútbol internacional para definir los alcances de esta exigencia técnica. La meta es que los clubes apuesten de manera obligatoria por sus estructuras de formación, garantizando la rotación de futbolistas de casa en las ligas profesionales.

Las conclusiones de este periodo de diálogo se presentarán en una próxima sesión del Consejo de la FIFA. En dicha instancia se ratificarán los plazos de implementación y las posibles sanciones para los clubes que no cumplan con la cuota mínima de canteranos en el campo de juego durante el tiempo reglamentario.

Sanción de tarjeta roja por taparse la boca
En la misma sesión celebrada en Canadá, el organismo rector del fútbol mundial aprobó una nueva regla disciplinaria para evitar conductas antideportivas. A partir de su entrada en vigencia, los jugadores que se tapen la boca para ocultar sus palabras ante los árbitros o adversarios serán sancionados con tarjeta roja.
Esta normativa se inspiró en incidentes previos, como el protagonizado por el argentino Gianluca Prestianni y Vinicius Junior, donde el uso de las manos para cubrir los labios impidió la lectura labial y la identificación de insultos. La FIFA busca con esto otorgar mayor transparencia al comportamiento de los protagonistas y facilitar la labor de los jueces.







