
Hoy miércoles 29 de abril, Universidad Católica se verá las caras con Barcelona de Guayaquil, en la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. El cuadro ecuatoriano llega en un momento de “todo o nada”, marcado por la inconsistencia táctica y la urgencia de no repetir los fantasmas del año pasado.
En conversación con En Cancha, Petronio Valdivieso, periodista ecuatoriano, desmenuzó el presente del Ídolo del Astillero y advirtió a los Cruzados sobre lo que encontrarán en el Estadio Monumental Banco Pichincha.
Uno de los puntos claves es la mano de César Farías. El técnico venezolano, conocido por su pragmatismo, ha chocado con la idiosincrasia histórica del club guayaquileño.
“El momento de Barcelona hoy es inconsistente. Es un equipo que tiene claro a lo que juega, pero continúa con ciertas falencias estructurales que le pesan. El estilo de Farías se ha caracterizado por el pragmatismo, una idea más defensiva, y Barcelona viene acostumbrado a otra cosa. Encontrar esa sinergia con la expectativa de la hinchada es difícil hoy”, sostiene el comunicador.

El factor Benedetto y el “ganar o ganar” de Barcelona
A pesar de las dudas iniciales sobre su fichaje, el ex Boca Juniors Darío Benedetto se alza como la principal amenaza para la defensa de la UC. Según el reporte desde Ecuador, es el jugador que hace la diferencia y vive un buen presente goleador.
Sin embargo, el gran pecado de Barcelona no es cómo empieza, sino cómo termina: “El problema es la manera en que el equipo cierra los partidos. En la mínima ventaja ha agarrado esta costumbre de tirarse atrás en un bloque medio-bajo y otorgarle campo al rival”
“Ver a Barcelona meterse atrás apenas encuentra un gol no le gusta al hincha, más cuando los resultados no se dan, como el empate de Orense sobre el final este fin de semana", indicó Valdivieso.

La victoria de la Universidad Católica en tierras brasileñas pateó el tablero del grupo, obligando a Barcelona a jugar sin margen de error. Actualmente, el cuadro ecuatoriano marcha cuarto en su liga local y ve la Libertadores como la tabla de salvación (o el abismo).
“La victoria de Católica en Brasil cambió absolutamente el panorama y reabrió las posibilidades de Barcelona, siempre y cuando gane a los chilenos. Llega muy presionado; es ganar o ganar para mantener vida en Libertadores o, en el peor escenario, asegurar el tercer lugar para ir a Sudamericana”, comentó el periodista.
El recuerdo de la edición anterior, donde Barcelona quedó último de su grupo tras una buena fase previa, pesa en el ambiente. Este miércoles, ante la UC, el cuadro de Guayaquil se juega más que tres puntos, también la tranquilidad de un proyecto que hoy camina por la cornisa.








