
Venezuela vive horas de luto. El doble terremoto que sacudió la franja norte del país el pasado miércoles no solo dejó un saldo devastador de víctimas y daños, sino que también golpeó de lleno a una de sus jóvenes figuras más prometedoras.
En el mediodía de este viernes fue hallado el cuerpo sin vida de Yimvert Berroterán, futbolista que estuvo más de un día entre los escombros. El joven había sido reportado como desaparecido tras el sismo y su rescate se convirtió en una carrera contra el tiempo que finalmente no tuvo el desenlace que todos pedían.
A sus 18 años, Berroterán era considerado una de las promesas más valiosas del balompié de su país. Mediocampista del UCV FC de Caracas, ya había debutado en la Primera División y vestía la camiseta de la Vinotinto en las categorías Sub-17 y Sub-20, donde había mostrado el talento que lo perfilaba con proyección internacional.
La agónica espera bajo los escombros
La incertidumbre se prolongó durante horas interminables. Tras el terremoto, varios periodistas y compañeros de equipo reportaron que el jugador estaba con vida atrapado bajo los restos del edificio donde vivía, en el sector de Los Corales, una de las zonas más afectadas por el desastre.
Vecinos, familiares y allegados acudieron al lugar para empujar las labores de rescate, pero la asistencia especializada y la maquinaria necesaria para remover los escombros llegaron cuando el tiempo ya había pasado.

De acuerdo con los reportes difundidos, Berroterán resistió más de 40 horas atrapado antes de que pudieran alcanzarlo, ya sin signos vitales.
Una tragedia que golpea al fútbol venezolano
La noticia generó honda consternación en todo el país. La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) había confirmado primero su desaparición a través de redes sociales, mientras la dirigencia y los compañeros del UCV FC impulsaban una campaña masiva para reunir cualquier dato que ayudara a ubicarlo durante las primeras horas.
en redes sociales, todos los seleccionados se pronunciaron por el fallecimiento de Berroterán, uno de ellos fue Eduard Bello, de reciente paso por Universidad Católica quien posteó una foto en memoria del mediocampista.

El caso del juvenil, además, no es aislado: la Federación también reportó la pérdida de contacto con otros futbolistas en la misma región costera, entre ellos el defensor Edwin Peraza y el juvenil José Manuel Pimentel.
Mientras Venezuela sigue contabilizando víctimas y evalúa la llegada de ayuda humanitaria internacional, el fútbol sudamericano despide a una de sus jóvenes promesas. La emergencia continúa abierta y los próximos días serán decisivos para dimensionar el alcance real de una catástrofe que ya dejó una marca imborrable en el deporte venezolano.







