Todo indica que la espera de Jürgen Klopp está llegando a su fin. Tras dejar el Liverpool y asumir un rol ejecutivo en Red Bull, el entrenador alemán estaría muy cerca de convertirse en el nuevo seleccionador de su país, en una operación que la Federación Alemana (DFB) considera prioritaria de cara al Mundial de 2030.
Para lograrlo, incluso decidió mejorar las condiciones económicas que tenía su antecesor, Julian Nagelsmann.
Según diversos reportes desde Europa, Klopp recibirá un salario cercano a los 7,5 millones de euros por temporada, cifra que lo convertirá en uno de los seleccionadores mejor remunerados del planeta. Si bien la diferencia no es abismal, sí representa un aumento respecto a los cerca de 7 millones de euros anuales que percibía Nagelsmann, una señal clara de la apuesta de la DFB por quedarse con uno de los técnicos más cotizados del mercado.
Klopp, prestigio puro
La federación alemana entiende que el prestigio de Klopp, campeón de la Champions League y la Premier League con Liverpool, además de constructor del exitoso Borussia Dortmund que desafió el dominio del Bayern Múnich, puede devolver a la selección el protagonismo perdido en los últimos grandes torneos. Por eso, el aspecto económico no fue un obstáculo a la hora de negociar.
Aunque el exentrenador de Liverpool había insistido en que necesitaba un descanso después de casi una década al frente de los “Reds”, la posibilidad de dirigir a la Mannschaft parece haber cambiado el escenario. La opción de liderar a su país en un nuevo proceso mundialista terminó seduciéndolo, y las conversaciones avanzan hacia su desenlace.
De concretarse el acuerdo, Klopp asumirá el desafío de devolver a Alemania a la élite del fútbol internacional. Y, aunque el incremento salarial respecto de Nagelsmann sea moderado, bastó para demostrar que la federación está dispuesta a realizar un esfuerzo adicional con tal de poner a uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo al mando de su selección.