Boca Juniors llegará con muchas dudas al duelo de este jueves ante O’Higgins por la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena sufrió un duro golpe en la Liga Profesional de Argentina tras caer por un contundente 3-0 frente a Deportivo Riestra, resultado que encendió las alarmas justo antes del viaje a Chile.
Tras el encuentro disputado en el estadio Guillermo Laza, el entrenador no escondió su frustración y dejó una de las frases que marcó la jornada.
“El vestuario es un cementerio”, aseguró el DT, antes de agregar: “Y está bien que duela. Pero mañana tenemos que empezar a trabajar el partido con O’Higgins. No hay tiempo para lamentos, sí para corregir y que no se repitan los errores”, dejando en evidencia el impacto que tuvo la derrota en el plantel.
Arruabarrena también asumió completamente la responsabilidad por el rendimiento de Boca, que presentó siete modificaciones respecto del compromiso anterior por la Copa Sudamericana. “El primer responsable soy yo. Hay que levantarse rápido porque en cuatro días tenemos la definición de la Sudamericana”, señaló el técnico.
El Vasco Arruabarrena explicó que la rotación respondió al escaso tiempo de recuperación entre ambos compromisos. “Terminamos de jugar el 23 por la noche y no llegamos ni a las 72 horas de descanso. También tengo que pensar en lo físico”, sostuvo.
Boca busca dejar atrás el golpe antes de visitar a O’Higgins
Ahora, Boca Juniors tendrá poco margen para recuperarse. El cuadro argentino visitará este jueves a O’Higgins en un partido clave por la Copa Sudamericana.