La Selección de Marruecos vive horas de máxima preocupación e incertidumbre médica tras confirmarse dos bajas de enorme peso en su estructura titular a solo días de dar el puntapié inicial en el torneo.
La última gran complicación que sacudió la planificación de los Leones del Atlas es la baja oficial de Nayef Aguerd. El actual defensor central del Olympique de Marsella y exjugador de la Real Sociedad arrastraba severas complicaciones físicas desde su arribo a la concentración.
Tras someterse a rigurosos exámenes de última hora, el cuerpo médico determinó dejarlo fuera de la nómina definitiva para no arriesgar su integridad. Su ausencia desarma la retaguardia de la escuadra africana, donde el espigado zaguero estaba llamado a ser el líder indiscutido de la zaga.
El panorama médico de Abde y los ajustes en el ataque
Este dolor de cabeza para el director técnico Mohamed Ouahbi se suma al trago amargo que ya venía procesando la delegación con el caso de Ez Abde. El extremo sufrió una grave lesión durante el último compromiso amistoso frente a Noruega, confirmándose un esguince de grado 2 en el ligamento interno de su rodilla.
Con un tiempo estimado de recuperación de cuatro a seis semanas, el jugador del Real Betis quedó totalmente descartado de la cita planetaria. Situación que altera de forma drástica el libreto ofensivo marroquí, ya que el estratega proyectaba un temible tridente con Abde por la banda izquierda y Brahim Díaz por el carril derecho.
Ante la inminencia del fixture y la nula opción de esperar los plazos de evolución médica, la federación actuó con rapidez y anunció a los sustitutos que se integrarán de inmediato a los entrenamientos.
El defensor Marwane Saadane, futbolista del Al Fateh de Arabia Saudita, fue el elegido para reforzar la última línea tras la liberación de Aguerd. En tanto, el delantero del Angers francés, Amine Sbaï, tomará el cupo vacante que dejó Abde.