La modesta Selección de Cabo Verde aguantó los embates y le terminó arrancando un valioso empate 2-2 a la escuadra de Uruguay dirigida por Marcelo Bielsa, un resultado que desató los festejos en el búnker de los Tiburones Azules y que ratifica su gran estreno en las lides internacionales.
Al término del dramático compromiso válido por el Grupo H, el experimentado guardameta y referente del combinado africano, ‘Vozinha’, sacó la voz en la zona mixta y evidenció el tremendo orgullo que inunda al plantel al plantarse de igual a igual frente a las potencias históricas del balompié global.
“Nosotros estamos aquí para competir; respetamos a otros adversarios; trabajamos muy bien todos los días y vamos a seguir trabajando para competir contra cualquier rival”, disparó de forma tajante el portero de 40 años.
Un hito histórico y una revancha familiar en las tribunas
El presente de Cabo Verde en Norteamérica es digno de enmarcar: en lo que es la primera participación mundialista de toda su historia, la escuadra isleña se mantiene invicta tras dos presentaciones frente a dos elencos que ostentan la corona de campeones del mundo en sus vitrinas.
Pese a la curiosa estadística de haber finalizado el cotejo ante la Celeste sin registrar paradas directas debido a la efectividad charrúa, para ‘Vozinha’ la jornada tuvo un condimento sumamente especial en el plano íntimo.
El arquero pudo contar con el aliento de su madre en las graderías del estadio, luego de que ella sufriera un complejo calvario con el visado que le impidió estar presente en el debut del certamen. “Es muy emocionante, para mí es una gran satisfacción”, confesó conmovido.
Con dos unidades en la tabla de posiciones, el sueño de avanzar a la ronda de eliminación directa está más vivo que nunca para los africanos. Cabo Verde se jugará el todo por el todo y buscará timbrar una clasificación histórica a los octavos de final este viernes.