Fue una hazaña, por donde se le mire. Curazao dio uno de los grandes golpes del Mundial 2026, al arrancarle un empate a Ecuador; un resultado que estaba en las cartillas de muy pocos.

La celebración fue en grande. Tanto así, que los reyes de Países Bajos, Guillermo y Máxima, además de su hija, Ariadna, se unieron a la fiesta y bailaron con los jugadores en los camarines al término del partido.

No podía ser de otra manera. pero bien futbolera que salió la Casa de Oranje...

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