Luego del decepcionante y pálido empate cosechado ante la modesta selección de Cabo Verde, la Selección de Uruguay quedó en una posición extremadamente delicada en la Copa del Mundo, desatando la furia ciega de la prensa de su país contra la figura de su director técnico, el argentino Marcelo Bielsa.
El encargado de encender los ventiladores con máxima potencia fue el polémico y reconocido periodista deportivo charrúa, Julio Ríos.
En la última edición de su programa Las voces del fútbol, el comunicador realizó un feroz y encendido editorial donde propuso una medida radical e inédita: que los futbolistas realicen una especie de “golpe de Estado” táctico y jueguen por su cuenta el partido decisivo ante España.
Piden una rebelión contra Marcelo Bielsa
“Llegó el momento de que los jugadores le den la espalda al técnico y jueguen como tienen que jugar. Como hemos jugado históricamente. Con lo que propuso el técnico, hemos sido de los peores equipos del campeonato. Lastima los ojos ver a Uruguay”, disparó de entrada Ríos desde Norteamérica.
Ríos no se quedó ahí e incluso pasó a detallar cómo debería gestarse la rebelión del camarín charrúa antes de saltar al césped para medirse ante los hispanos, llamando a recuperar el orden defensivo, la marca y el contragolpe histórico de la garra celeste.
“Muchachos, vamos a jugar a la nuestra. Lo que diga el técnico, problema del técnico. Que se quede sentado en la heladerita. Este es el último partido. Nosotros vamos al muere”, continuó el periodista charrúa.
Posteriormente, deslizó las críticas más descarnadas contra Bielsa: “El tipo se agarra los millones, se llena los bolsillos de payaso y se va. Los que quedan y ponen la cara son los jugadores”.
El análisis del panelista apuntó además a los errores públicos que el propio estratega rosarino admitió en las últimas conferencias de prensa, apuntando al staff médico y a la conformación de la lista definitiva de 26 peloteros que viajaron a la cita planetaria.
Ríos cuestionó con severidad la inclusión de futbolistas que no han sumado un solo minuto en lo que va de competencia, además de pasarle la cuenta al trasandino por la deficiente gestión en las cargas físicas que terminó por lesionar a piezas clave del andamiaje estelar justo en la antesala de la definición del certamen.