Hay cosas que no cambian. Romário de Souza Faria, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos y campeón con Brasil del Mundial en Estados Unidos 1994, era un crack no solo en la cancha, sino también en la escena nocturna de cualquier parte del mundo donde estuviera.

¿Fiesta toda la noche y luego un hat-trick en un clásico? Ningún problema, el Baixinho la hizo muchas veces. Y su aura en la pista de baile no ha disminuido con los años.

Así lo demostró el goleador en una disco en Miami, tras la clasificación de Brasil a la ronda de los 32 mejores de la Copa del Mundo. Al ritmo de Jump Around, de House of Pain, el brasileño sencillamente la rompió...

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