
Con el césped de Wimbledon convertido en un escenario de cuento, Arthur Fery escribió el capítulo más inolvidable de su carrera. El británico, 114° del mundo e invitado por la organización, sobrevivió a una batalla de más de cuatro horas para derrotar a Grigor Dimitrov por 7-5, 3-6, 4-6, 6-4 y 7-6(10-7), desatando la euforia del público local y manteniendo viva la ilusión de volver a tener un campeón británico, algo que no ocurre desde que Andy Murray levantó el trofeo en 2016.
El exnúmero tres del mundo parecía tener el encuentro bajo control, pero Fery nunca dejó de creer. Incluso después de verse dos veces con un quiebre en contra en el cuarto set, el joven de 23 años encontró respuestas con un tenis agresivo y muy efectivo sobre la hierba. Ahora, el héroe inesperado del All England Club buscará seguir haciendo historia frente al italiano Flavio Cobolli, quien eliminó al australiano Alex de Miñaur por 7-5, 7-6(4) y 6-3.
Fery, a paso firme en casa
El recorrido de Fery hace todavía más sorprendente su hazaña. Este Wimbledon es apenas su quinto Grand Slam, cuatro de ellos gracias a invitaciones del torneo londinense. En sus anteriores participaciones nunca había pasado de la segunda ronda, mientras que su mejor antecedente este año había sido alcanzar los cuartos de final en Queen’s y la segunda ronda en Eastbourne, también como invitado. Además, ya sabe lo que es vencer a Cobolli, a quien derrotó en el Abierto de Australia de 2025.

Con esta actuación, el tenista británico de origen francés se convirtió en el primer jugador invitado, hombre o mujer, en alcanzar los cuartos de final de un Grand Slam tras conseguir apenas su sexta victoria en un major. También ingresó en un selecto grupo de tenistas británicos que alcanzaron los cuartos de final de Wimbledon, junto a Andy Murray, Tim Henman, Cameron Norrie, Roger Taylor y Greg Rusedski. Ahora, el sueño es aún mayor: seguir el camino de Murray y devolverle al Reino Unido un campeón en la Catedral del tenis.
El momento más emotivo llegó después del triunfo, cuando Fery tomó el micrófono en la Cancha Central y apenas pudo contener la emoción. “Ha sido mi primera vez en esta pista. He jugado cinco sets contra una leyenda de este deporte. Crecí a cinco minutos de aquí y está el más grande, probablemente, de todos los tiempos en la primera fila”, dijo en referencia a Roger Federer. Luego, con una sonrisa que resumía toda la tarde, añadió: “Lo vi”. Y mientras Wimbledon se rinde a su nueva sensación, el sueño británico sigue más vivo que nunca.








