El volante central Amadou Onana se despidió de forma definitiva del Mundial 2026 tras ratificarse que sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior, una gravísima dolencia que no solo lo margina del torneo, sino que lo mantendrá alejado de la actividad futbolística durante prácticamente toda la temporada que se aproxima.
El futbolista de 24 años debió abandonar prematuramente el terreno de juego durante el compromiso de octavos de final frente a Estados Unidos, luego de desplomarse sobre el césped en una desafortunada acción donde no medió contacto alguno con un rival.
En dicha oportunidad, el valor del Aston Villa debió ser sustituido por Hans Vanaken, dejando una profunda sensación de preocupación que se acrecentó cuando reapareció en el banco de suplentes de la escuadra europea ayudándose de muletas para poder caminar.
Una sensible baja para el esquema de Rudi García ante España
Los exámenes de rigor ratificaron el lapidario panorama para el mediocampista defensivo, quien ahora deberá afrontar un extenso y complejo proceso de rehabilitación que se estima tomará entre 9 y 12 meses.
Hasta el momento, el cuerpo técnico y la federación belga no han confirmado si el jugador se mantendrá acompañando a la delegación en la concentración en Norteamérica o si armará las maletas de forma anticipada para retornar a Europa y ser intervenido quirúrgicamente.
La sensible baja caló hondo en el plano anímico del plantel de los Diablos Rojos de cara al decisivo cruce de este viernes ante la Selección de España en Los Ángeles. Sus propios compañeros reflejaron el enorme dolor que causó la noticia dentro del camarín, evidenciando el rol de líder que ostenta el futbolista pese a su juventud.
“Lo apoyamos y esperamos que pueda quedarse con nosotros. Queremos luchar por él hasta el final ahora. Amadou es una enorme personalidad dentro del grupo, y todos se llevan realmente bien con él. Lo vamos a extrañar, pero esperamos que pueda volver a unirse a nosotros”, confesó conmovido su compañero Nicolas Raskin.
El cariño hacia el volante quedó demostrado incluso en cancha, donde el histórico artillero Romelu Lukaku no dudó en dedicarle una de sus conquistas en la goleada 4-1 sobre el cuadro estadounidense, transformando el festejo en un homenaje para un soldado caído.