La recta final del Mundial 2026 tiene a los arbitrajes bajo la lupa. Las polémicas del torneo, especialmente tras el partido entre Argentina y Egipto, instalaron una discusión fuerte sobre las designaciones de la FIFA para los cruces decisivos.
En ese escenario, hay dos nombres que aparecen descartados para cualquier partido de la Albiceleste: Michael Oliver y Anthony Taylor.
Ambos son ingleses, están entre los árbitros mejor considerados por la Comisión Arbitral de la FIFA y han sido parte de grandes citas, pero tienen un camino casi cerrado si Argentina sigue avanzando en la cita planetaria.
Oliver y Taylor, dos nombres bloqueados para Argentina
El primer filtro pasa por Inglaterra. La selección de los Tres Leones sigue en carrera y debe enfrentar a Noruega en cuartos de final. Mientras eso ocurra, ni Oliver ni Taylor pueden dirigir partidos que involucren a su propio país.
La lógica es simple: en competiciones internacionales, la FIFA evita que árbitros de un país participante sean designados para partidos de esa misma selección, para impedir cualquier sospecha de conflicto de interés.
Esa restricción deja automáticamente fuera a los jueces ingleses para cualquier compromiso de Inglaterra o sus posibles rivales.
Pero el bloqueo no termina ahí. Incluso si Inglaterra queda eliminada, las opciones de que Michael Oliver o Anthony Taylor dirijan una semifinal o final con Argentina involucrada disminuyen considerablemente.
Según consignó Daily Mail, los árbitros ingleses son marginados de partidos de Argentina por el trasfondo político entre ambos países, particularmente por la Guerra de las Malvinas.
El mismo medio recordó que esta situación ya había sido reportada en el Mundial de Qatar 2022, cuando los jueces ingleses no fueron considerados para partidos de la Albiceleste.
La Guerra de las Malvinas, el factor que FIFA evita mencionar
La Guerra de las Malvinas se disputó en 1982 entre Argentina y el Reino Unido. El conflicto duró 74 días y terminó con la rendición argentina, dejando el archipiélago bajo control británico. Murieron 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres habitantes de las islas.
Más de cuatro décadas después, el tema sigue siendo sensible en Argentina. Por eso, aunque la FIFA no lo comunica públicamente como una norma escrita, prohíbe la designación de árbitros ingleses para partidos de la Albiceleste.
La decisión busca reducir cualquier polémica política alrededor de partidos de máxima exposición. En un Mundial donde cada cobro se analiza al detalle y donde ya hubo acusaciones de favoritismo hacia Argentina, una designación de ese tipo abriría un frente innecesario para la FIFA.
El caso toma más relevancia porque Oliver y Taylor son dos árbitros importantes. En cualquier otro escenario, podrían estar perfectamente en la discusión para dirigir una semifinal o incluso una final. Pero con Argentina e Inglaterra todavía en carrera, su margen se reduce al mínimo.
En medio de una Copa del Mundo marcada por el VAR, las críticas arbitrales y las teorías de favoritismo, la designación de jueces vuelve a ser un tema. Y en ese tablero, los dos mejores árbitros ingleses aparecen bloqueados por una mezcla de reglamento, historia y política.