Era un duelo de titanes, aunque algo cargado al italiano en la previa por un tema etario. Jannik Sinner y Novak Djokovic chocaban por las semifinales de Wimbledon, y el número 1 del mundo hizo valer su favoritismo, pese a tener al mejor tenista de la historia al otro lado de la red.

Siempre respetuoso, Sinner, actual monarca en el Grand Slam británico, demostró toda su admiración por el balcánico, fundiéndose con él en un cariñoso abrazo, que fue aplaudido por todos los asistentes.

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