Este miércoles se disputará la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra. Un cotejo que comenzó a dar que hablar desde el sábado, cuando se conoció que se iban a medir por el cupo a la final, debido a toda la historia que tiene detrás este Clásico.

Por un lado, la Guerra de las Malvinas y, por el otro, el duelo de 1986, en que Diego Maradona anotó un gol con la mano -y otro excepcional-. Por lo mismo, en el país vecino se vive distinto, al nivel de considerarlo mucho más importante que una virtual definición por el título.

En ese contexto, en medio de una charla distendida con En Cancha, el exjugador de la UC Tomás Costa se dio el tiempo para hablar un poco de todo lo que significa este enfrentamiento. En el mismo contexto, manifestó su extrañeza respecto al poco apoyo de los demás países sudamericanos.

Argentina. Lionel Messi con la camiseta azul. Foto: @afaseleccion

“Ojalá le ganemos a Inglaterra con otra mano o una goleada”

- ¿Cómo has vivido el Mundial de Argentina? ¿Cómo te has tomado el constante cuestionamiento a las decisiones arbitrales en los partidos de la albiceleste?

Sí, lo veo con mi hijo; imagínate que tiene la remera (polera), se sabe las canciones y hace todo lo que puede por apoyar a la selección. Lo veo con mucha tranquilidad. Yo también me junto a veces con mis amigos a ver los partidos, justo cuando coincide con el horario de la comida, y aprovechamos de cenar algo.

- Como argentino, ¿cómo te tomas ese “odio”, por decirlo así, del resto de países de Sudamérica?

Me ha sorprendido un poco toda esta ola que hay en contra de Argentina, con tantas dudas y cuestionamientos. Después, viéndolo acá con mis hijos y amigos, nos descubrimos apoyando a morir a Paraguay contra Francia, hinchando a morir por Ecuador, y también alentando a Uruguay contra España. Por eso, ver que hay como un cierto ataque hacia la selección argentina me parece raro, aunque no me extrañe del todo.

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- Me imagino que, dentro de todo, más ilusionado que nunca con esta camada de jugadores...

Lo vivo con una expectativa enorme y con la ilusión del éxito. Como te decía antes, estos chicos ya consiguieron cosas increíbles y van por más porque lógicamente lo llevan dentro de su genética. Yo quiero pensar en el lugar al que ya llegamos: es un sueño competir al más alto nivel con jugadores de tanta jerarquía y con todo el trajín que significa jugar en la selección, donde no tienes vacaciones por diez o quince años. Esa ambición de seguir peleando es contagiosa y ahí se va forjando también la identidad de los niños. A mí me encanta que los chicos tengan a la Selección como una referencia tan marcada.

- De todos modos, no es grato leer o escuchar que los triunfos siempre se ponen en duda, ¿no?

Claro, a mí me resulta extraño. De algunos países puntuales me parece raro; después de cierta rivalidad, como pasó y como se veía mucho con Chile; quizás en algún punto también con Uruguay y, obviamente, con Brasil. Pero me da la sensación de que ya se hizo general, como una tendencia que se copia y que en parte surge mucho desde México.

- Lo peor es que no es solo Sudamérica, sino algo que se está expandiendo alrededor del mundo.

Sí, ahora también está esto entre España y Argentina. Para nosotros, España siempre fue como una hermandad; hoy (ayer), por ejemplo, juegan España contra Francia y yo quiero que gane España. No sé bien a qué se deba todo esto; tal vez sea porque al equipo que siempre gana o que siempre está arriba se le exige o se le mira de otra forma. De todos modos, quiero pensar que la gente de bien y a la que realmente le gusta el fútbol, siempre va a optar por que a Lionel Messi le vaya bien.

- Hablando un poco del partido contra Inglaterra, hay mucha tensión en el ambiente, pues muchos lo toman como una revancha histórica por la Guerra de las Malvinas, ¿Lo ves así?

La camada nuestra estuvo mucho más marcada por el tema de la guerra y de la historia. Quizás habría que ver cómo se toman los jóvenes de ahora todo esto, pero hay toda una ambientación alrededor del encuentro que se va dando para volver a lo que fue la época de Maradona.

- Me imagino que el ambiente está tenso. Una sensación rara los debe inundar...

Se siente como algo épico y ya se declara como un clásico histórico y mundial este partido contra Inglaterra. Si todo esto sirve como motivación y tiene ese condimento especial para que el encuentro, aparte de ser una semifinal de un Mundial, se convierta en algo entre comillas épico, bienvenido sea; ojalá sirva para motivar al plantel.

- Lo soñado sería ganar, ¿no?

Ojalá le ganemos a Inglaterra con otro gol con la mano, no me importa, aunque ahora con la tecnología es complejo que pase. Me encantaría que fuera un baile rotundo o algo que los vuelva a dejar en evidencia, tal como pasó en el 86 con nuestro papá.

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