
El mundo de las artes marciales mixtas fue testigo de una de las mayores sorpresas de los últimos años. Ilia Topuria perdió el invicto de su carrera y cedió el campeonato de peso ligero tras caer ante Justin Gaethje en una histórica velada disputada en la Casa Blanca, escenario en el que el estadounidense terminó coronándose como monarca indiscutido de la división.
Pocos imaginaban un desenlace de estas características para el peleador hispano-georgiano, que llegaba con una impecable marca de 17-0 y como una de las grandes figuras de la UFC. Sin embargo, Gaethje (28-5) firmó la mejor actuación de su carrera y se impuso luego de un castigo sostenido que obligó a la esquina de Topuria a detener el combate al término del cuarto asalto.
Ilia Topuria perdió el invicto y el título ligero de UFC ante Justin Gaethje
El peleador de Arizona comenzó mejor las acciones y se llevó el primer episodio gracias a su precisión y potencia, incluso provocando un corte en el rostro del campeón. Topuria reaccionó en el segundo round y estuvo cerca de terminar la pelea con una combinación al cuerpo, pero algo no parecía estar funcionando de la manera habitual en el europeo.

Con el correr de los minutos, el cardio comenzó a pasarle factura al entonces campeón. Su pegada perdió efectividad y Gaethje empezó a dominar el combate con mayor comodidad. La afición presente enloqueció con la posibilidad de una sorpresa, mientras el estadounidense se adueñaba del octágono y acumulaba una clara ventaja en las tarjetas.
Finalmente, con el combate inclinado 3-1 a favor del retador, Aleksandre Topuria solicitó al árbitro detener la pelea una vez finalizado el cuarto asalto. Así, Gaethje consiguió por primera vez en su trayectoria el cinturón indiscutido del peso ligero, luego de haber conquistado anteriormente dos títulos interinos y el cinturón BMF.
La caída de Ilia Topuria marca el final de una racha invicta que parecía destinada a extenderse por mucho más tiempo.
El próximo desafío para El Matador será demostrar que este revés no representa el final de una era, sino el comienzo de una nueva etapa en busca de recuperar el trono y consolidar el legado que lo convirtió en una de las grandes estrellas de la disciplina.








