
Lo que era una jornada de celebración y sonrisas en el garaje de Alpine terminó convirtiéndose en frustración en esta nueva fecha de la Fórmula 1.
Tras protagonizar una gran remontada sobre el asfalto del Circuit de Barcelona-Catalunya, escalando desde el decimotercer puesto de largada hasta cruzar la meta en la octava posición, Franco Colapinto sufrió un duro revés en los escritorios.
Horas después de la bandera a cuadros, los comisarios de la FIA anunciaron un fuerte castigo que modificó por completo los resultados finales de la carrera, debido a la infracción del argentino durante una situación de bandera amarilla.
Los argumentos de la FIA: una reacción insuficiente en pista
El foco de la polémica se originó por no disminuir la marcha adecuadamente al pasar por la zona afectada por el retiro del Aston Martin de Fernando Alonso.
Aunque Franco Colapinto levantó levemente el pie del acelerador, las autoridades estimaron que su maniobra estuvo lejos de cumplir con los estrictos protocolos de seguridad que exige la categoría reina.

“Los comisarios determinan que, si bien el piloto redujo levemente la velocidad antes de entrar a la zona de bandera amarilla simple, no lo hizo de manera perceptible en el sector relevante”, comenzó señalando el informe de la F1.
“Se reconoce que el piloto reaccionó, pero no se considera suficiente para cumplir con el reglamento”, agregó.
La penalización aplicada a Franco Colapinto consistió en la adición de 10 segundos a su tiempo total de carrera, además de la sumatoria de un punto de castigo en su Superlicencia FIA.
Esta modificación temporal arrastró consecuencias inmediatas en la tabla. El piloto de Alpine cayó del octavo al décimo casillero definitivo, rescatando apenas una unidad para el campeonato.
Quienes celebraron con esta resolución fueron los hombres del equipo Racing Bulls, ya que tanto Liam Lawson como Arvid Lindblad heredaron los puestos vacantes para escalar a la octava y novena plaza, respectivamente.







