Está retirado hace poquito y dejó atrás todas las luces y estridencias del fútbol profesional, para ir a radicarse al lugar que tanto le encanta. Vive en su natal Curuguaty, Paraguay. cerca de Brasil, a poco de la Triple Frontera que esas dos naciones comparten con Argentina.

El recuerdo de Roberto Ovelar en el fútbol chileno se activa por su paso en 2012 por Universidad Católica. Llegó de la mano de Mario Lepe; se fue un año después porque no cupo en los planes de Martín Lasarte.

En esta parte de la conversación con En Cancha, el Búfalo nos cuenta cómo es vivir de la mano con la naturaleza y qué le pareció la participación de la Albirroja en el Mundial 2026, entre otros temas.

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Naturaleza y paz: oda a la vida retirada

Ovelar relata, en principio, por qué se siente tan cómodo en su campo. “Crecí en esto”, nos cuenta. Sobre el lugar donde hoy reside, el exfutbolista relata que “por ahí por 2015 o 2016 compré este campo. Mis padres vinieron primero y ahora yo estoy viviendo la vida que en algún momento ya había tenido. Me encanta la naturaleza. Además te da una paz y una tranquilidad enormes; nadie te llega con chismes ni con nada. Y lo más lindo es que estoy con mi mamá y mi papá; tener a mis padres vivos y disfrutar con ellos es lo más valioso".

-¿Te fuiste del campo al fútbol profesional?

-Mira. Nosotros nos criamos en el campo hasta los 13 años. Después fuimos a buscar una mejor vida en la ciudad. La educación, porque donde estábamos los caminos no eran lo que son hoy y solo había escuela primaria. Mis padres tomaron la decisión de vender el campo e irnos más cerca de la ciudad. Ahí también trabajábamos en el campo, cerquita de Asunción, pero ya teníamos la posibilidad de estudiar y de entrenar. Me vieron jugar por ahí, me llevaron a Cerro Porteño y ahí empezó mi carrera. Fue todo muy rápido.

-¿Te costó?

-Al principio me costó muchísimo porque, imagínate, llegar al fútbol profesional sin tener una base física ni de formación hace que te afecten las lesiones. Eso no me dejaba jugar seguido al comienzo y me costó bastante. Después, afortunadamente, jugué casi 18 años como profesional.

-Eso está muy interesante. Si no se hacen divisiones inferiores uno automáticamente piensa en la parte técnica o netamente futbolística. Pero, claro, un cuerpo no preparado es más propenso a las lesiones también.

-Totalmente. Y tampoco trabajaba con una preparación adecuada en la escuela, el trabajo físico en el campo era constante y la alimentación tampoco era la que un deportista necesita consumir. De todas maneras, mi talento me permitió lanzar mi carrera futbolística… Al final, tuve la suerte de recorrer muchos países y el deporte me dio buenas amistades. Hoy ya lo veo desde el otro lado, pero estoy feliz por la carrera que hice y por la oportunidad que tuve en todos los equipos donde estuve.

Foto: @bufaloovelar85 en Instagram.
Roberto Ovelar, junto a su fammilia en el campo. Foto: @bufaloovelar85 en Instagram.

El Búfalo Ovelar y la Selección Paraguaya

-Tú jugaste en la Selección Paraguaya. ¿Qué te pareció la Albirroja en el Mundial?

-Tuvo un desempeño regular. Los partidos fueron planteados para primero resguardar y luego atacar. En eso, si te marcan un gol se complica muchísimo. Nuestro fútbol todavía tiene que mejorar y somos conscientes de eso; la dinámica del fútbol actual es otra. Paraguay planteó los partidos no para atacar de entrada, sino para resguardarse primero. Cuando te marcan un gol con ese planteamiento, todo se dificulta. Aprendimos que hoy se necesita tener la posesión de la pelota y estar en bloque constantemente tanto para atacar como para defender.

-Hablamos con dos históricos compatriotas tuyos, Rogelio Delgado y José Saturnino Cardozo, y ellos defienden ese estilo del jugador paraguayo, que rinde más en el choque, en la garra, en la fricción y no tanto en la tenencia.

-En parte estoy de acuerdo en que hay que tener carácter y “huevos” para jugar, y ahí entran el choque y la fricción. Pero también es cierto que el fútbol evolucionó. No es solo correr detrás de la pelota, sino también jugar. A nosotros nos tocó defender en el área, lo cual está bien, pero cuando recuperábamos la pelota la perdíamos en dos toques. Eso tenemos que mejorarlo sí o sí. Una cosa es jugar a lo nuestro, con garra, pero otra es saber administrar la pelota.

-¿Será que eso se aprende? ¿No atenta un poco contra la historia futbolística de Paraguay?

-Es una generación nueva y hay que actualizarse. A todos nos gusta estar con la pelota, pero eso lleva tiempo para cambiarlo. Si preparamos a los jóvenes para jugar de esa forma, lo van a aprender. Mira a Estados Unidos: allá el deporte principal es el fútbol americano, y en este Mundial jugaron muy bien con la pelota. ¿Cómo no vamos a poder nosotros en Latinoamérica, que nacemos con una pelota en los pies? Es algo que se puede cambiar.

La Albirroja en el Mundial 2026. Foto: EFE.
Mundial 2026. La Albirroja en el Mundial 2026. Foto: EFE.

El show repudiable de diputada paraguaya

-¿Qué opinión tienes de las controversiales declaraciones de la diputada paraguaya Celeste Amarilla y sus ataques racistas contra Kylian Mbappé tras el partido contra Francia?

-La verdad no le presté mucha atención, pero las palabras racistas, clasistas, misóginas no van con el deporte. El fútbol intenta ser sano y unir a los países; opinar de esa forma no está bien.

-¿Cómo se tomó en Paraguay que una figura política del país arremetiera de esa manera?

-Hay personas que sí lo avalan, otras que no. Ahora, yo no le presté mucha atención, porque donde vivo no veo tele, solo redes sociales. Acá en el campo, a veces vienes tarde, me siento con mi papá, me tomo una cervecita y me olvido de ver tele. No veo noticias.

-Oye, y hablando de Mundiales, Paraguay va a ser sede del que viene, en 2030…

-Claro, se juegan unos partidos acá, otros en Europa, nadie entiende. Pero está bueno, también. ¿Por qué no?

-Claro, hay que tener un saco de plata para comprar entradas, eso sí.

-Pagar 4.000 dólares por una boleta (entrada)… Hoy el fútbol está siendo solo para los ricos y me parece que el fútbol le pertenece a la clase obrera. Al final, hasta el fútbol nos van a quitar. ¿Cuánto va a costar una boleta más adelante? Pero está bueno que tengamos esa oportunidad en Latinoamérica; hay personas que se mueren por ir a ver fútbol.

El exdelantero de Universidad Católica.
Roberto Ovelar. El exdelantero de Universidad Católica.

Capítulo 1 de En Cancha Prime: Matías Claro, presidente de la UC

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