
Joaquín Niemann reaccionó con categoría en la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos y dio un paso clave para mantenerse con vida en uno de los torneos más exigentes del calendario. El chileno firmó una tarjeta de cinco golpes bajo el par en el desafiante campo de Shinnecock Hills, protagonizando hasta ese momento la mejor ronda de la jornada.
Tras un complicado estreno que lo dejó contra las cuerdas, Niemann mostró toda su calidad para revertir el panorama. Gracias a su actuación, quedó con un acumulado de +3 para el campeonato, una cifra que lo dejó prácticamente asegurado dentro del corte y con opciones de seguir escalando posiciones durante el fin de semana.

Niemann, ahora por el buen camino
La recuperación tiene aún más mérito considerando lo ocurrido en la primera ronda. El golfista nacional había sufrido un verdadero desastre en el hoyo 6, un par 4 donde registró un increíble 11, uno de los momentos más difíciles de su recorrido en el torneo.

Sin embargo, lejos de derrumbarse, Niemann respondió con una actuación sólida y agresiva, aprovechando las oportunidades de birdie y mostrando una notable fortaleza mental para dejar atrás el error que había condicionado su debut.
De esta forma, el mejor golfista chileno de la historia logró borrar parcialmente el amargo recuerdo de aquel hoyo fatídico y encaminar su participación en el US Open. Con el corte prácticamente asegurado, ahora el objetivo será mantener el nivel exhibido y acercarse a los puestos de avanzada en Shinnecock.








