
Sin Carlos Alcaraz y tras las rápidas eliminaciones de Jannik Sinner y Novak Djokovic, todos apuntaban a Alexander Zverev como el enorme favorito para ganar Roland Garros. Algunos temían que le pesara la presión, pero hasta ahora no ha ocurrido.
El tenista alemán (3°), cuya gran tarea pendiente en su carrera es conquistar un Grand Slam, ha ido superando rondas con solidez y este viernes dio un gran paso, derrotando al checo Jakub Mensik (27°) en la primera semifinal del día.
Aunque pasó algún susto, Zverev ganó por 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3, en casi tres horas exactas para clasificar por segunda vez a la definición en París.
La anterior la perdió con Alcaraz en 2024, pero ahora será el gran favorito en la final del domingo, ante los italianos Flavio Cobolli (14°) o Matteo Arnaldi (104°), que juega más tarde este viernes.








