En un ya lejano noviembre de 2011, Universidad Católica venció a Magallanes y se coronó campeón de la Copa Chile de aquel año. Entre los jugadores que formaron parte de ese plantel estuvo César Carignano, que a sus 43 años encontró una nueva forma de disfrutar la vida.

En su natal Argentina, el exjugador trabaja en una empresa familiar dedicada a la confección de indumentaria deportiva y disfruta de una rutina mucho más tranquila que la que alguna vez tuvo en el fútbol.

También desarrolló una faceta como escritor con la publicación de tres libros (’Andando’, ‘Cañito vale doble’ y ‘Gol entra’), algo que fue clave para sobrellevar los momentos más difíciles de su carrera, especialmente las lesiones. Hoy, además, aprovecha esa experiencia para reflexionar sobre la importancia de que los futbolistas se preparen para la vida después del retiro y no vivan únicamente para la pelota.

En la segunda parte de su profunda conversación con En Cancha, Carignano repasó su presente lejos de las césped, analizó el subcampeonato de la Albiceleste en el Mundial 2026, elogió el nivel mostrado por España y también entregó su visión sobre el “antiargentinismo” que tan famoso se volvió durante la cita de Norteamérica.

El delantero en su paso por Universidad Católica. Foto: Aton.
César Carignano. El delantero en su paso por Universidad Católica. Foto: Aton.

“La literatura me ayudó cuando estaba en una saga de lesiones de la que no podía salir”

-¿En qué estás actualmente?

-Disfruto de escribir, me gusta. Lo hago a través de mis redes o, por ahí, siempre en algún proyecto colectivo de libros, participando con algún texto, pero no abocado de lleno a eso. Estoy trabajando en una empresa familiar textil hace ya algunos años y, más allá de que todo lo otro me gusta, estoy cómodo, muy contento y muy tranquilo con lo que estoy haciendo. Por suerte estamos trabajando bien, más allá de la situación del país, que es bastante compleja. Esto de organizar mi tiempo me permite disfrutar del crecimiento de mis hijos, estar cerca de ellos y la verdad es que me pone muy contento. Estoy en una etapa muy linda, muy agradable en mi vida.

-¿Particularmente de qué es la empresa textil?

-Está vinculada fundamentalmente a materia deportiva y colegial. Viene de mi suegro hace casi 40 años y yo hace casi una década empecé un poco por hobby a participar porque siempre las camisetas del fútbol son algo que me ha enamorado. Tengo una colección grande, siempre he diseñado y dibujado como hobby y, bueno, encontré una posibilidad de canalizar laboralmente esas inquietudes por fuera del fútbol, por fuera del juego o de ser entrenador.

-¿Tienen como clientes a los equipos de la zona?

-Sí, es una empresa local. Hay mucho fútbol en Argentina, tienen una fiebre especial con esto del fútbol y hay ligas absolutamente amateurs, plagadas, llenas por todos lados, con montones de equipos que cada año cambian sus sponsors y su modelo de camiseta. Entonces hay mucho trabajo para los que nos apasiona estar encima de estos detalles.

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-Y a la escritura, ¿qué valor le das?

-La literatura siempre, desde chico. A los 23 o 24 años, cuando estaba en una saga de lesiones de la que no podía salir, descubrí que era algo que me ayudaba a poner la cabeza en otra cosa, a desdramatizar los momentos de las lesiones. Después fue tomando cierto crecimiento, cierta estructura y profesionalismo si se quiere, en formato de libro incluso. Al día de hoy es un ejercicio que me hace bien, que no está vinculado a un trabajo formal, pero sigue siendo un ejercicio de la escritura que a mí, como en aquel entonces con las lesiones, me hace bien. Me transporta a un lugar de paz, de tranquilidad, de enfocar diferente que disfruto mucho.

-Ayuda salir un poco del fútbol cuando estás tan sumergido en él.

-Sí, yo creo que la no preparación y una jubilación precoz como la que te expone el fútbol son situaciones muy complejas. Lucas Bovaglio, el entrenador de O’Higgins, es amigo mío. Jugamos juntos, por lo menos somos amigos de familia. Lucas, su vida fue siempre una pelota de fútbol, pero se preparó para eso y ha construido una carrera como entrenador. Yo no digo que no se pueda pasar las 24 horas con el fútbol. El tema es identificar que esa pasión se transforme en algún tipo de preparación para el día después: periodismo, curso de entrenador, formación como profesor, videoanálisis, etc. Hay muchas salidas. Valdano siempre dice: ‘Yo cuanto más leo de otros temas, más entiendo de fútbol’, como diciendo que la amplitud de la cabeza es determinante para mejorar en lo tuyo incluso.

-La importancia de estudiar igual...

-En cuanto a la escuela, está claro que desde las asociaciones, desde las federaciones, debería ser una obligación que al menos todos terminen una formación de educación secundaria, porque el fútbol desecha a más del 80% de aquellos que lo sueñan y que hacen muchos sacrificios por llegar. Y a ese 80% que dejas afuera le exiges que las horas más importantes de su adolescencia las dedique a entrenar y no a educarse, pero después no le das ningún soporte cuando lo desecha.

El delantero en su paso por Universidad Católica. Foto: Aton.
César Carignano. El delantero en su paso por Universidad Católica. Foto: Aton.

-¿Nunca te viste como entrenador?

-No, la verdad es que no. Nunca lo sentí y me parece que es algo que se siente, como casi todo. Porque fundamentalmente ese cargo es muy amplio, es muy complejo. No es solo táctica, es recurso humano para administrar 25 o 30 futbolistas, sea la edad que sea. Y si uno no está realmente preparado, o como yo siento que debo prepararme para todo lo que hago, estoy mucho más cerca de que no funcione. Nunca me despertó pasión, sinceramente.

-¿Cómo está el ambiente en Argentina tras el Mundial 2026?

-Con sensaciones muy personales de cada quien, pero me parece que en términos generales hay gratitud, tranquilidad, mucho agradecimiento y mucho respeto por lo que hizo el seleccionado, porque ha competido de una forma deportiva y humanamente que a muchos nos representa, y eso me parece que ha logrado trascender un resultado, lo cual no es muy frecuente en el fútbol y en la forma de ser de los argentinos.

-Agradecimiento pese a la derrota.

-Sí, hay gratitud. Indudablemente los resultados anteriores generaron que hoy se puedan valorar otras cosas más allá de los resultados actuales, si no la cosa lógicamente sería distinta, pero no obstante creo que, sobre todo por la forma de conducción del grupo del técnico y Messi, se han transmitido valores en el triunfo y en la derrota, más allá de alguna situación puntual. En el Mundial no logró coronar con un título, pero ganó de todas maneras, y eso creo que es una piedra sobre la cual fundar una forma distinta de ver algunas cuestiones de nuestro fútbol que ojalá se puedan seguir construyendo.

-¿España fue justo campeón?

-Por lo que yo vi en el partido, claramente España fue superior, impuso su forma. Argentina no pudo competir más, seguramente porque había muchos futbolistas al límite de lo físico, de lo mental. A Argentina cada partido en la llave de mano a mano le costó mucho desde lo emocional porque tuvo que revertir situaciones complejas y futbolísticamente no pudo estar a la altura de lo que estuvo, me parece.

-Jugaban de memoria los españoles.

-Es la expresión futbolística, de lo que yo he visto, más impactante en la historia del fútbol español. Yo no he visto ni siquiera la selección de 2010 jugar de la manera en que jugó ante Argentina. No obstante, el respeto que impone Argentina lo llevó a, con corazón y no mucho más que corazón, casi empatarlo. Ese retroceso de España en el final también tiene que ver un poco con el respeto que se ha ganado esta selección jugando y, sobre todo, compitiendo en momentos críticos a partir de la confianza y del corazón.

-¿Qué piensas de esta suerte de “antiargentinismo” que se ha instalado?

-Es complejo desde nuestro lugar, porque más o menos yo no asumo las características que parecieron vincular al argentino tipo. Me parece que se han visto expresiones que duplican o triplican las supuestas actitudes negativas argentinas de soberbia, de arrogancia o algo por el estilo. Desconozco sinceramente qué piensa cada país. Es una pregunta más para aquellos que sienten eso.

-Pero desde tu mirada...

-Yo creo que en todos esos países en los cuales supuestamente hay un odio hacia la Argentina o los argentinos, todos los futbolistas que han pasado por esos países han tenido una convivencia muy buena, muy saludable, de crecimiento, de respeto. No creo que en España haya problema con los futbolistas argentinos. En Chile me consta por experiencias propias que no; en México, menos aún. Pero bueno, quizás era la necesidad de ver otro campeón, o algún otro factor que yo desconozco. No puedo hablar más que por lo mío, por lo propio, y por si en algún momento, con fundamento o no, había algún estereotipo formado o vinculado del futbolista argentino.

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