
Si alguien pensó que el camino de Jannik Sinner hacia la defensa del título sería un paseo por el césped de Wimbledon, el italiano se ha encargado de demostrar lo contrario. Tras el susto que vivió en su estreno, el número uno del mundo volvió a encontrarse con una dura resistencia, esta vez frente al portugués Nuno Borges, aunque terminó imponiendo su jerarquía para avanzar a la tercera ronda del Grand Slam londinense.
El vigente campeón necesitó dos horas y 34 minutos para resolver un compromiso mucho más complejo de lo que reflejó el marcador. Con parciales de 7-6(4), 7-6(2) y 6-4, Sinner evitó una nueva maratón de cinco sets, pero nuevamente tuvo que remar para mantener viva la ilusión de revalidar la corona.
El momento más delicado llegó en el segundo parcial. Borges llegó a colocarse 5-3 arriba y tuvo el servicio para llevar el partido a una tercera manga distinta, poniendo contra las cuerdas al italiano. Sin embargo, cuando más apretaba el portugués, apareció la frialdad del mejor jugador del planeta para cambiar el rumbo del set y terminar imponiéndose, otra vez, en el desempate.

Con la tormenta superada, Sinner administró mejor el tercer capítulo y cerró la victoria sin mayores sobresaltos. No hubo exhibición ni dominio absoluto, pero sí una nueva demostración de carácter en un torneo donde, hasta ahora, cada paso le ha exigido sacar su mejor versión competitiva.

Próximo desafío para Sinner
El siguiente desafío del italiano será frente al estadounidense Jenson Brooksby, quien avanzó con mucha más comodidad tras derrotar al peruano Ignacio Buse por 6-2, 6-2 y 6-3. Sinner sigue en pie en Wimbledon, aunque el camino para defender el título está lejos de ser tan cómodo como muchos imaginaban.







