
Costó tres años y 50 millones de dólares más IVA, pero ahí está: el Claro Arena, el nuevo estadio de la Universidad Católica, recinto en el que ya registra cinco victorias y tan solo una derrota.
En esta parte de la conversación de Juan Tagle con En Cancha Prime, el mandamás cruzado se refiere a todo lo que significó transitar el tortuoso camino hasta por fin, el 23 de agosto de este 2025, cortar la cinta ante 20 mil hinchas de la UC e inaugurar el nuevo coloso de Las Condes. “Mi familia pagó fuerte el costo”, confiesa.
Además, se abre a aconsejar a Colo Colo, que también busca renovar el Monumental, en caso de que lo llamaran para relatar su experiencia.
-Qué parto fue el Claro Arena. ¿Qué sintió cuando cortó la cinta en el partido frente a la Unión Española y por fin pudo decir “se acabó el problema”?
Y empiezan otros problemas (ríe).
-Pero se sacó una tremenda mochila de encima.
Sí. A ver, yo pensaba que ese momento no iba a llegar nunca, la verdad; que no lo íbamos a inaugurar, que algo iba a pasar. En algún momento incluso pensé que no lo iba a inaugurar yo, que iba a venir otro presidente, porque más encima hubo elección de directorio en abril de este año. Pensé incluso que los permisos no los íbamos a conseguir, porque estábamos encontrando un nivel de dificultad muy alto, con requerimientos que nosotros considerábamos que no correspondían. Fue un parto grande, pero la verdad es que si tú hablas con cualquier otro empresario que haya sacado adelante algún proyecto, te va a decir que es complejo.

-Acá tenían los ojos de los hinchas de todos los equipos sobre ustedes.
Todo el foco de la atención pública encima, entonces eso todo lo agranda. Todo el mundo me preguntaba en cualquier lugar al que iba, y qué pasa con el estadio, y cuándo va a estar, cuánto le falta... Fueron dos años así y uno no tenía la respuesta, porque teníamos temas que ver con la Dirección de Obras Municipales (de Las Condes), con distintas autoridades, con el Ministerio de Transportes, y también temas nuestros, errores que cometimos, la constructora también, problemas con proveedores... Sentí un alivio tremendo cuando lo inauguramos, una alegría infinita, una emoción muy grande. Incluso en el discurso previo que di se me quebró la voz varias veces, porque mi familia pagó fuerte el costo de todo esto, y ahora saber que todo lo que ha ocurrido dentro del estadio ha sido positivo, en los partidos, en los conciertos, es increíble, sabiendo que todavía tenemos cosas por mejorar.
Más de esta entrevistaJuan Tagle, presidente de la UC: “Hubo dos momentos en los que dije ‘para qué cresta me metí en esto’”-¿Qué evaluación hace del comportamiento del público? Es un estadio sin rejas que invita a portarse bien...
La evaluación es positiva. Nosotros tomamos una decisión de hacer un estadio sin rejas, pero con mucha seguridad. Mucha gente nos decía que estábamos locos. Así como la decisión de la cancha sintética, mucha gente nos criticó también. En cada visita que se hacía al estadio, la gente nos preguntaba por las rejas, sobre todo en el sector de la barra, y nosotros le decíamos que no, que no iba a ver reja en ningún lado. Entonces nos decían que hiciéramos un foso... Pero qué foso, si no cabe un foso ahí.
-Arriesgado, porque en Chile se ha visto que los barristas ingresan a la cancha.
Bueno, puede pasar que la gente entre a la cancha, pero estamos seguros que si alguien entra, vamos a saber quién es y no va a volver entrar, y más encima por muchos años. Esa campaña se hizo de forma intensa y hasta ahora ha funcionado increíble. Yo doy como ejemplo el partido de despedida de nuestros tres ídolos (Milovan Mirosevic, Cristián Álvarez y José Pedro Fuenzalida), donde al término del partido uno se hubiera imaginado que la cancha, en cualquier otra instancia, se inundara de hinchas con ganas de obtener una foto, y más encima en un partido que era amistoso. Pero no, no entró nadie a la cancha. Absolutamente nadie.
-Contra la U hubo incidentes menores, ¿no?
Hubo unos sujetos que tiraron una botella de plástico en el partido contra la U, y desde marquesina, no desde la barra. Están identificados, sancionados y no pueden entrar. Eso demuestra que la gente reacciona cuando hay consecuencias. Esto es más viejo que el hilo negro, uno lo sabe hasta con sus niños: cuando hay sanciones fuertes, la gente se comporta, y como aquí hablamos de gente de fútbol, que tiene justamente al fútbol como algo muy importante en sus vidas, porque es su pasión más importante, saben que les va a doler mucho no entrar al estadio. Hasta ahora estamos bien, pero no hay que cantar victoria, porque en algún momento puede haber un partido más complicado, así que hay que estar muy encima. Estamos avanzando para tener a todo el estadio con reconocimiento facial. Nos hemos demorado un poco, ha sido un proceso complejo, pero las cámaras y los torniquetes están funcionando perfecto.
-Si lo llamaran de Colo Colo para pedirle consejos acerca del proceso de renovación de un estadio, ¿qué les diría?
Primero, encantado de apoyar a Colo Colo o a cualquier club que quiera escuchar lo que vivimos con el Claro Arena. Estamos abiertos a eso, no es que nos sintamos los campeones en la materia, pero tenemos la experiencia y tenemos claro que entre más estadios sean capaces de subir sus estándares va a ser mejor para la industria. Mi gran consejo sería que esto tiene que ser muy planificado, muy de paso a paso, y no anunciar tanto y avanzar más, cuidar mucho la parte comunicacional y tener muy buenos asesores, elegir a los mejores tanto en arquitectura, en ingeniería, preocuparse de los permisos, armar equipos de trabajo muy profesionales que estén apasionados por el proyecto.
-El financiamiento es clave.
Claro, tener un modelo de negocio que dé garantías de que se puede ocupar un dinero de otro y después se le pueda pagar a los acreedores, además de ofrecerles un buen negocio a quienes pusieron esa plata. Tener muy claro el tema comunitario también, el entorno, donde uno se encuentra, y sobre todo estar claro con la “permisología”. Hay que asesorarse bien, es un trabajo colectivo. A nivel de directorio hay que trabajar unidos, porque son proyectos que requieren de muchas cabezas pensantes. Es clave tener unidad en un directorio.
“Me cuesta imaginar que no logremos un acuerdo razonable con Gary Medel y Fernando Zampedri”
-¿Están felices con Daniel Garnero? A pesar de un par de tropiezos, convirtió al equipo en una máquina de ganar.
La relación con Daniel ha sido muy positiva. Los hemos visto a él y a todo su equipo de trabajo muy comprometidos. Creo que ha logrado un afiatamiento muy importante con los jugadores, tiene un estilo muy cercano al plantel. Él es un hombre que maneja un perfil más reservado, muy de la interna. No es una persona que esté preocupado de los medios ni de su imagen.

-Es muy pro-jugador, parece uno más del plantel.
-A mí me da la impresión que lo que más le interesa es el grupo. Le da mucha importancia a la relación del plantel con el cuerpo técnico, que haya amistad, alegría, que lo pasen bien, que lo disfruten, porque esto es una profesión muy estresante, sobre todo ser jugador de un equipo como Católica, que tiene muchas exigencias. Se preocupa porque los futbolistas estén siempre juntos, compartan, organiza muy bien los trabajos en cancha. Además, ha logrado subirle el rendimiento a varios jugadores y más encima le da oportunidad a gente de la casa. Por ahora estamos contentos. Obviamente que el fútbol son resultados, pero estamos ahí de lograr algo que sería importante (el Chile 2), pero que todavía está difícil. La evaluación es buena.
-A ver si me ayuda y le regalamos un obsequio de Navidad a los Cruzados. ¿Se quedan Fernando Zampedri y Gary Medel para 2026?
Son procesos y conversaciones que están en curso. Hay interés de parte nuestra, sin duda, de que ambos continúen. Ellos tienen expectativas respecto a las condiciones de sus nuevos contratos, pero todo está en desarrollo, así que no podemos confirmar. Tengo la esperanza de que ambos continúen. Me cuesta imaginar que no logremos un acuerdo razonable.







