Lo que logró Hernán Caputto en la Selección Chilena no es trivial. Bajo su comando técnico, la Roja Sub 17 consiguió clasificar consecutivamente a dos Mundiales de la categoría (2017 y 2019), en un periodo, además, en que el representativo nacional llevaba 20 años sin lograr boletos para una cita así (la última vez, había sido en 1997).

Y lo hizo, además, con rendimientos destacados, en una época en que desde Sudamérica solo clasificaban cuatro equipos. Fue subcampeón las dos veces: en la primera oportunidad perdió el título ante la Brasil de Rodrygo y Vinicius Jr y, en la segunda, solo quedó como vicecampeón ante Argentina producto del criterio de los goles marcados.

De su rol como formador, del panorama de las divisiones menores en Chile y, en general, de las Selecciones juveniles nos cuenta Hernán Caputto en esta parte de la entrevista con En Cancha Prime.

Un especialista en divisiones inferiores

-¿Te consideras un técnico experto en divisiones menores? Porque en Chile se te reconoce como formador…

No sé si un experto. Expertos son Hugo Tocalli o Arturo Salah. Sí considero que tengo experiencia, porque estuve muchos años siendo seleccionador dentro de la Federación y eso significa conocer muchísimo el fútbol de tu país. A la vez, como estuve en siete Sudamericanos y tuve la posibilidad de clasificar a dos Mundiales, eso me dio la experticia para un conocimiento más amplio del fútbol de los jóvenes en competencia, tanto en Sudamérica como en otras partes del mundo y en grandes competencias. Cuando se me considera experto es porque pude clasificar a dos Mundiales seguidos, algo que no pasaba hacía muchos años; y cuando clasificaban cuatro equipos, más encima. Conozco mucho el medio, sin dudas, valorizo mucho al jugador chileno y sé cómo sacarle rendimiento.

El DT dirigiendo en un sudamericano Sub 17. Foto: Agencia Aton.
Hernán Caputto.El DT dirigiendo en un sudamericano Sub 17. Foto: Agencia Aton.

-¿Cómo se le saca rendimiento?

El jugador chileno es extremadamente técnico y necesita confianza para que saque el máximo de sus capacidades. Necesita que uno esté encima, si es que hay algún problema personal, hay que saber cómo manejar eso. Necesita saber que es bueno, que puede sacar su máximo potencial y, si es que se equivoca, voy a estar allí al lado para ayudarlo. Lo comprobé, porque lo pude lograr al máximo nivel, clasificando al Mundial con jóvenes. Hoy estoy en una etapa en que todos esos jugadores que conocí los he podido dirigir. Muchos de ellos que dirigí hoy están en la Selección Adulta o en Europa y eso habla de sus capacidades. Yo fui un guía en algún momento, pero lo lograron ellos.

-Planteas que el jugador chileno necesita cariño, por así decirlo…

No sé si cariño como tal. Yo digo que tenga contención. El que le saca el máximo potencial es el que le exige, pero con contención, el que sabe que la exigencia lo va a hacer mejor, como futbolista y como persona. Esa es la manera de conducción que yo pude comprobar. Hay muchas maneras, pero esa es la que a mí me sirvió en selecciones.

-¿Cómo eran esos equipos que clasificaron a los Mundiales? Porque en el medio se hablaba habitualmente que Hernán Caputto era un técnico pragmático, muy aplicado, que ganaba los partidos con orden y con mucho énfasis en los balones detenidos…

Yo me describiría como un entrenador flexible, que sí tengo mi manera, me gusta que los equipos estén organizados, que presionen y que, luego de presionar, recuperen el balón y tengan muy clara la manera de atacar. Dependerá del espacio, para que sea más rápido, ocuparlo bien. O va a depender del lugar, que si está ocupado, ir por el otro para intentarlo. Pero los cuatro pilares son el orden, la presión, la recuperación del balón y la claridad de cómo atacar. Siento que los balones detenidos, que hoy están definiendo el 52 o 53 por ciento de resultados de partidos, son importantes de trabajarlos varios días a la semana y, no como se acostumbra, el día previo al partido. Al final, también tiene que ver con un resultado.

-Además, en esos Sudamericanos, Chile tuvo que hacer frente a equipos que venían con un desarrollo físico tremendo. Ecuador, por ejemplo, que tampoco nunca tendremos la certeza que tenían la edad que decían…

Con los futbolistas de raza negra siempre hay una diferencia en los 15 o 17 años, porque se desarrollan antes. Eso es una realidad a nivel mundial. Nos tocó enfrentarnos con selecciones muy potentes y con jugadores que hoy son figuras, como Rodrygo, Vinicius Junior, y con ellos nos tocó jugar el último partido con Brasil, para ver quién ganaba el Sudamericano. Pero también lo que pesaba mucho en esos tiempos, en el primero de los torneos, es que hacía 20 años que no se clasificaba al Mundial en esa categoría. Entonces, son muchos años, muchas generaciones. Había que buscar una manera para clasificar, independiente de estos obstáculos que estábamos hablando.

Un exitoso paso por la Selección Sub 17. Foto: Agencia Aton.
Hernán Caputto.Un exitoso paso por la Selección Sub 17. Foto: Agencia Aton.

Edades y diferencias...

-¿Por qué es tan complicado dar el salto al Sub 20? Es una realidad totalmente distinta al Sub 17…

Siento que, primero, es muy importante que los técnicos de Sub 15, 17 y 20 tengamos mucha relación y una manera de jugar parecida. De la 17 a la 20 hay un salto que parece chico, pero es abismal: esos jugadores ya están tocando primeros equipos, después de una Sub 17, entonces hay que saber contener eso. No son adultos todavía, pero a veces creemos que lo son. Saber manejar eso emocionalmente, porque se están encontrando con primeros equipos, contratos profesionales y muchas veces se desenfocan de lo importante que es representar a un país. Es lógico que hacen muchos años, ya van a ser 13 más o menos, que no clasificamos directamente a un Mundial Sub 20, que este año fuimos anfitriones. Es importante que uno lo gane competitivamente. Es bueno haberlo jugado, porque es un escalón importante. Nosotros, los entrenadores de Selecciones juveniles, formamos jugadores para que se desarrollen en clubes aún más, con experiencia internacional, pero aún más para que algún día sean seleccionados adultos.

-¿Te dolió mucho no ir a un Mundial al que clasificaste?

Ah, por el de 2019… No, porque yo tomé la decisión. Creí que era lo mejor. No veía un gran desarrollo de lo que yo veía que había que mejorar después de clasificar a dos Mundiales, no hubo una gran motivación de la dirigencia en eso momento de ver qué es lo que había más allá de un Mundial. Para mí, no era más importante que Hernán Caputto dirigiera un Mundial, sino que los jugadores chilenos compitieran nuevamente en un Mundial. Creí que no íbamos por el mismo camino y tomé la decisión de no continuar. A veces se puede encontrar raro, pero era lo que yo pensaba. Así he funcionado en mi carrera: cuando veo algo en lo que tengo convicción, voy para adelante y si algo no me gusta, no estoy cómodo o siento que no me quieren, doy un paso al costado.

-¿Sentiste que no te querían en la Federación?

Creía que había mucho desorden tras la salida de Arturo Salah y no sentía un gran respaldo a lo que venía después del Mundial. El desarrollo, prepararse. Por eso, de buena manera, decidieron que al equipo lo dirigiera Cristián (Leiva), que ya los conocía desde la 15. Esa categoría hoy está el 60 por ciento en la Selección Adulta. Alexander Aravena, Gonzalo Tapia… Todos esos chicos, Vicente Pizarro… ¿Qué quiere decir eso? Que la calidad de futbolista estaba, no la descubrimos nosotros. Le dimos tiraje internacional…

Un especialista en selecciones menores.
Hernán Caputto.Un especialista en selecciones menores.

El reencuentro con las Selecciones menores de Chile

-Cuando volviste a las Selecciones juveniles (2021), ¿te encontraste con una Federación muy distinta?

Sí, diferente, por supuesto. Estaba Pablo Milad, pero había traído a un gerente deportivo nuevo, que yo ubicaba por el scouting a nivel mundial muy conocido, que era Francis Cagigao; fue él quien me pidió estar en su proyecto, obviamente avalado por Milad. Me gustó, porque vio mi experiencia en Selecciones. Me pidió si podía comandar de nuevo la 17, hacerme cargo de encontrar al entrenador para la 15 y generar una metodología en esa categoría, de 14 a 17, porque en la Sub 20 ya estaba con Patricio Ormazábal, que se juntaba mucho con la Adulta de Martín Lasarte. Me sedujo el proyecto y estuve hasta mediados del 2023, dos años y medio. Luego vuelvo al fútbol profesional.

-¿Cómo evalúas el estado actual de las Selecciones menores en Chile?

Si hay algo que me gusta es ver a todos los seleccionadores juntos. De la 15 a la Adulta, todos juntos. Eso es muy importante. No hablo de resultados, pero para mí es más importante eso: el desarrollo de una selección, que depende del fortalecimiento de la estructura y la infraestructura. Hoy hay mejor infraestructura que la que había cuando yo estaba en selecciones, hay también un poco de mejor estructura, que nosotros no la pudimos consolidar. Lo veo así, más allá de los resultados en los Mundiales y demás, porque también nuestros resultados no han sido históricamente buenos allí. Hay que entender que el desarrollo del futbolista depende de que eso lo podamos continuar en el tiempo, entonces veo con buenos ojos la manera en que están trabajando.

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