Cuenta con una importante trayectoria como entrenador, que comenzó en 2007 en Deportes Melipilla. Pero el camino de Ronald Hugo Fuentes Núñez (Malloco, 22 de junio de 1969) ha tenido muchas más estaciones a lo largo de los años, ya que ha entrenado a Iberia, la U de Conce, Unión Española, Wanderers, Rangers, Audax Italiano, Magallanes y Ñublense. Así que experiencia en el fútbol chileno sí que tiene.

Como jugador, además, sorprendió a todo el medio cuando surgió como promisoria figura de Cobresal y, luego, se transformó en pieza clave y ganador de títulos con la U. Tanto así que tuvo un lugar en la Selección Chilena que representó al país en Francia ’98.

Ronald Fuentes, el central que salía jugando, el DT que conoce al dedillo al fútbol nacional, es el invitado estelar del periodista Danilo Díaz, en esta edición de La Pizarra De... un podcast de En Cancha.

-Como futbolista, eres recordado por salir jugando; no a los extremos peligrosos que lo hacen los defensores hoy, pero te costaba reventarla…

Es una característica que tenía ya desde que jugaba en Malloco Atlético, de mi ciudad, el equipo donde nací futbolísticamente. Tuve la oportunidad de ir a vivir a Brasil también, donde jugué bastante fútbol amateur y me dio la posibilidad de conocer lo que era el buen fútbol.

-¿En qué edad viviste en Brasil? ¿Te marcó mucho eso?

Desde los 8 a los 12 años. Me ayudó mucho, porque acá me había entrado el bichito y allá la pasión. Volví y en ese tiempo todavía no estaban en el fútbol amateur las categorías tan chicas. Con 12 años jugaba con chicos de 14 y eso me sirvió para ir agarrando roce futbolístico, por jugar con gente mayor. Y también la forma de jugar: siempre fui un defensor central que quería salir jugando, desde el inicio hasta el último día de mi carrera fue así.

Ronald Fuentes y sus claves tácticas...

-Desde tus inicios como entrenador, siempre planteaste la importancia de los controles y del manejo. ¿Puedes profundizar un poco más en esa idea? ¿Qué es un control?

Es, básicamente, cuando te mandan un pase y que el balón te quede para jugarlo de buena manera a tus compañeros. Si no haces un buen control, se te arranca un poco, lo pones en disputa. Ahora, la parte física está siendo muy importante. Antes, yo me podía equivocar en un control y el rival lo tenía a siete u ocho metros; podía corregirlo. Pero como está el fútbol actualmente, desde lo físico y lo técnico, está mucho más difícil y un control malo en mi área puede ser un gol en contra y un control malo en el área rival puede ser un gol menos. Por eso la preponderancia que le doy a los controles, los perfiles. Te puedes sacar con un perfil y un control, entonces para mí esas cosas son importantísimas y son las que trabajo mucho en relación a la forma de jugar que me gusta.

-Da la impresión, eso sí, que los jugadores que están llegando a Primera División o a los primeros equipos lo están haciendo con muchas falencias en esa materia. En el tema técnico, en el control, en el manejo, en los duelos, en el mano a mano…

Sin dudas. Hay una falencia a nivel nacional. En todos los equipos que he trabajado o en muchos de ellos no le dan la importancia a eso, sino a competir o intentar ganar. Los trabajos que se hacen son más de jugar para lograr pelotas rápidas y llegar lo más rápido posible al área rival y ahí hay mucha imprecisión. Cuando esos chicos que tienen características de velocidad o potencia suben a los primeros equipos les cuesta mucho adaptarse. No están para poder usarlos inmediatamente; hay que ir entregándoles herramientas. He tenido la fortuna también de terminar jugando con varios de esos chicos, porque en ese proceso de trabajo, de correcciones, cuando agarran la parte técnica y la otra que ya tienen de manera natural, eso lleva a que puedan ser jugadores importantes para lo que uno busca futbolísticamente.

desarrolla las claves tácticas que maneja en sus equipos.
Ronald Fuentesdesarrolla las claves tácticas que maneja en sus equipos.

-Para ti, jugar por abajo es intransable…

No lo transo. Es parte de, sabiendo que el fútbol tiene muchas variables y que lo he tratado de adaptar, pero sí la parte de la posesión es importantísima. No me cierro solamente a eso, pero lo que más trabajamos es llegar al ataque a través de la posesión.

-¿Cómo se resuelve eso cuando las canchas no están buenas? Porque en Ñublense, por ejemplo, tuvieron problemas con eso. O en Santa Laura, también…

Cuesta bastante. Las canchas pasan a ser determinantes para la forma de jugar. Pero hay que adaptarse, porque es una forma y se trabaja siempre esa forma. Se deben asumir los riesgos que corresponden, si la cancha no está en buenas condiciones, estará mala para los dos, pero si nos equivocamos poco en un pase, en un control, vamos a tener más opciones de convertir goles. Esas cosas son las que he trabajado desde que estoy en el fútbol formativo, desde Universidad de Chile hasta hoy. Jugar a ras de piso, tratar de jugar bien. Cuando los futbolistas van aceptando la forma que uno les ofrece, con los trabajos que van realizando, empiezan a creer en ti y todo sale más fácil y fluye. Después, si estamos asertivos a la hora de concretar las oportunidades, vamos a ganar el partido; otras veces, como me ha pasado en varios clubes también, no estamos asertivos y terminamos perdiendo. Pero por lo menos la forma no la perdemos y la seguimos trabajando siempre. Cuando concretamos somos un equipo muy interesante y creo que entretenido también.

-Tu esquema base es 4-3-3, pero ¿te abres a otros sistemas?

Lo he hecho. Hay momentos en que he jugado 4-4-2 con rombo, a veces 4-2-3-1, pero bien marcado el 4-2-3-1, con dos volantes más defensivos y tres más adelantados, para que marquen cuando los laterales del equipo rival son proyectables. He mutado, dentro de lo que corresponde, pero sin perder de vista que cuando tengamos el balón seamos un equipo con 4-3-3, ya sea con 4-2-1-3 o 4-1 con dos volantes mixtos más tres delanteros.

-¿Y los extremos? ¿Con pierna cambiada?

Me gusta a perfil, no a pierna cambiada, porque cuando los rivales entienden que el pie menos hábil es para la banda y se la dan, siempre se ejecutan mal los centros. Entonces, prefiero que sea a pie hábil, para que por lo menos si es que vamos a desbordar por la izquierda el extremo por ese lado tenga para ejecutar un buen centro cuando desborda.

-Como esa sociedad que formaron en algún momento en Unión Española Víctor Felipe Méndez con Bastián Yáñez…

Claro. También, en algún momento, Misael Dávila con Felipe Fritz y Luis Pavez, que hicimos mucho daño, atacamos mucho por esa zona. O, por el lado derecho, con Yulian Mejía, Carlos Palacios y Juan Pablo Gómez, que también se entendían muy bien. Teníamos para hacer triangulaciones, generar mucha profundidad por las bandas. Fue un muy buen equipo ese que marcó muchos goles.

Los equipos del mundo que crean escuela

-A nivel local o internacional, ¿qué equipos son los que más te gustan o más te representan?

Hace bastante tiempo que vengo siguiendo al Arsenal, desde cuando estuvo (Mikel) Arteta nuevamente, porque había estado en un proceso anteriormente, luego fue ayudante de (Josep) Guardiola. En los primeros años no le fue bien, el club lo supo sostener, ya tenían una idea y esa fue creciendo mucho con los jugadores que fueron llegando. Es un equipo que me genera mucha empatía, muchas ganas de tratar de, no sé si copiar sea la palabra, pero de hacer cosas que ellos realizan, tanto para el juego defensivo como ofensivo. Dependerá mucho de los jugadores eso sí, porque ese tipo de equipos siempre traen tres o cuatro refuerzos, pero importantísimos. Siempre seguirán creciendo y mejorando, porque son muy buenos planteles que aparte traen jugadores que lo hacen mejor.

Un equipo al que Ronald Fuentes admira. Foto: @PremierLeague en X
ArsenalUn equipo al que Ronald Fuentes admira. Foto: @PremierLeague en X

-¿Alguien más?

Siempre me ha gustado mucho Guardiola, su forma de jugar, aunque ha mutado también varias cosas, desde el sistema de juego o desde dónde ejerce la presión. Me gusta mucho el Bayern Múnich y ahora, con (Vincent) Kompany es mucho más agresivo, mucho más de juego de mitad de cancha para arriba. Tiene jugadores extraordinarios en el uno contra uno y cuando hay defensas bajas hay que tener esas características. Jugadores de moverse mucho, porque por ahí uno puede decir que Harry Kane está parado, pero siempre está generando opciones de una descarga, de una diagonal, de buscar una pared, entonces son jugadores importantes cuando los equipos chicos se meten en el área para evitar que les hagan goles. Veo mucho fútbol, pero de esos equipos es desde donde trato de sacar jugadas, movimientos y formas.

-Hablaste del Arsenal. ¿Será Harry Kane el centrodelantero que mejor se perfila?

Creo que sí. Sin dudas, para entrar y para salir. Él nunca juega de espalda al arco, siempre está perfilado para ir a buscar una diagonal o una pared, para salir a buscar una descarga o para hacer un control orientado y buscar la profundidad. No es un tipo rápido ni físico en velocidad, pero sí lo es mentalmente. Lee muy bien donde están los compañeros antes de recibir el balón, es muy raro que se equivoque en un pase. Siempre está cerca del área en busca de las posibilidades de gol.

-Y ese trabajo del Arsenal en los balones detenidos. En los corners, te liquida…

Sí, pero para eso hay que llegar. Para que tengas 20 corners en el partido, tienes que provocarlos. Lo trabajan muy bien y, a pesar de que por ahí se les está leyendo lo que hacen en los corners de meter muy cerrado al segundo palo, de todos modos siguen haciendo daño. Los rivales se preparan para contrarrestar eso, pero el Arsenal tiene esas variantes para marcar diferencias, sobre todo cuando las defensas son tan cerradas.

Comienza el camino en el fútbol chileno...

-Yendo a tu carrera como entrenador, ¿cómo recuerdas tu paso por la Universidad de Concepción?

Muy linda experiencia. Tuve la fortuna además de llegar a un equipo que antes había sido dirigido por Pablo Vitamina Sánchez, que tenía una idea muy clara de juego. De hecho, yo estaba en Iberia antes de llegar a la U de Conce y hacíamos muchos amistosos, porque a él le gustaba que nosotros fuéramos un equipo de jugar y no de pegar. Ese equipo estaba bien trabajado y le agregamos un par de cositas. Ellos hacían recuperación y se armaban hacia atrás para empezar a atacar; nosotros, en cambio, dependiendo de dónde recuperábamos iniciábamos una carga directa o le dábamos la vuelta que fuera necesaria. Siempre con buena disposición de los jugadores, pasa por ellos también. Fue una buena experiencia, logramos la Copa Chile (2014/15) con un expulsado en los primeros minutos, pero con una muy buena forma de jugar. En los torneos cortos, de los cuatro, estuvimos peleando tres.

-¿Quiénes recuerdas de ese equipo? ¿Los jugadores que más entendieron la idea?

Michael Lepe, Fernando Manríquez, Gabriel Vargas… Ahí teníamos a (Alexis) Machuca, un central argentino que anduvo muy bien. Cristián Muñoz, que daba una seguridad muy importante en el arco. Carvallo, que entraba muy bien. Un muy buen equipo, con jugadores tal vez poco conocidos, pero que ahí se dieron a conocer por la buena forma de jugar. Luego, tuvieron buenas opciones para salir y hacer mejores contratos.

-Después vas a Unión Española, temporada 2020-2021. Me acuerdo que le ganan a la Católica, en San Carlos de Apoquindo, en un partidazo. ¿Ese fue el equipo que más te satisfizo?

Sin dudas. Aparte, tuvimos la suerte de que cuando se pudo volver a trabajar sabíamos que nos tocaba con Católica, así que estuvimos un mes y medio preparando el partido. Empezamos a trabajar en una zona nueva, la “presionante”, que era una zona media en que no queríamos que los volantes de Católica nos ganaran la espalda. Estaba (Válber) Huerta, que era un jugador muy peligroso y que profundizaba mucho. La idea era que cada vez que recibiera de frente, con nuestros volantes, para que fueran a producir los duelos. Estuvimos siempre muy frescos, muy intensos para eso, y no les dimos opciones. Llegamos mucho, además. Tomás Galdames fue el que hizo el gol del triunfo. El equipo era de Ariel Holan y tenía mucha profundidad; no le dimos opción. Ese partido nos dio el plus para seguir potenciando esa zona “presionante” que estuvimos trabajando. Tuvimos rendimientos individuales también que fueron importantes para el colectivo.

El entrenador en Unión Española. Foto: Agencia Aton.
Ronald Fuentes.El entrenador en Unión Española. Foto: Agencia Aton.

-¿Por qué te vas en ese primer ciclo de Unión Española?

Esa pregunta no va para mí. Sentíamos que estábamos haciendo las cosas bien, de hecho tuve la opción de poder seguir, pero hubo algunas cosas dirigenciales en que ese contrato que habíamos firmado, después se revocó. Son cosas del fútbol que uno no comparte mucho, porque cuando uno termina un año y para la temporada siguiente quiere lograr objetivos, tiene que traer jugadores que sean del gusto del técnico y no todo de la dirigencia. Había jugadores que yo quería que renovaran y que no lo habían hecho. Después ya me avisaron que no seguía.

-¿Pasa mucho eso? ¿Qué los jugadores que llegan no sean siempre del gusto del técnico? Porque tú estuviste también en la otra vereda, cuando fuiste gerente deportivo de la U…

Esa pasada como gerente deportivo por Universidad de Chile me sirvió también para un montón de situaciones. Para abrir el mercado de jugadores de otros países, en entender cómo es la dinámica, que no siempre es el técnico el que tiene que traer a todos los jugadores, porque eso en el fútbol moderno no pasa. Para eso hay un gerenciamiento deportivo, hay seguimiento y una secretaría técnica. Lo compatibilicé bien con los técnicos que tuve, tanto con (Frank) Kudelka como con Guillermo Hoyos. Siempre fue de conversar, de dar nombres, de ver lo que nos servía y lo que no. También estaba el tema económico, pero nunca tuve inconvenientes para los jugadores que llegaron a la U. En ese tiempo, era un plantel grande, que tuvimos que renovar y lo hicimos de buena manera, logrando un título, clasificando a la Copa Libertadores. Con Kudelka tuvimos también la opción de estar peleando en los primeros lugares.

-¿Pero y cuando te tocó ser DT?

Me pasó lo contrario. Cuando llegué a Audax, conversé con los dueños sobre nombres importantes que me habían dado y no llegó ninguno. Llegaron seis, pero totalmente diferentes. Ahí uno va entendiendo cómo es la dinámica cuando los dueños quieren traer a todos los jugadores que son de su corral o de sus cercanías. Eso después influye en la forma de jugar que uno pretende, porque yo ofrezco una forma pero tengo que tener jugadores con ciertas características y esos son los importantes para mí. Cuando he tenido la opción de hacerlo, de traer jugador de mi gusto futbolístico, siempre he logrado objetivos: lo hice en Iberia, lo hice en la U de Conce y en Unión Española. También me ha tocado tener jugadores a principio de año que no han sido de mi gusto y ha costado un poco más.

Wanderers: un paso en falso...

-En esa misma línea, ¿consideras que fue un error haber ido a Wanderers? Porque había una crisis económica muy grave, con un plantel joven, en que no había posibilidad de llevar refuerzos... ¿Creíste demasiado en tu metodología?

Cometí un error grande. Dos, en realidad… Cuando negociamos, el club estaba en conversaciones con el main sponsor, es decir el auspiciador principal, que si llegaba íbamos a tener más plata para cuatro o cinco refuerzos de jerarquía. Sabía que era un plantel muy joven. También, dentro de, estuvieron Lucas Cepeda, los Plaza (Matías y Diego), (Paolo) Guajardo, (Martín) Villarroel, muchos que ahora están jugando y eso es bueno, que los hayamos podido subir. Estuvimos cuatro o cinco meses trabajando con ellos. Pero el error más grande que cometí ahí fue que quise cambiar la historia de Wanderers con mi forma de jugar. Lo aguerrido, el ida y vuelta, trancar con la cabeza. Jugábamos bastante bien, pero no le ganamos a nadie. Estuvimos siete fechas sin triunfos y ahí tomamos la decisión con el cuerpo técnico de dar un paso al costado.

-No resultó…

No lográbamos sacar rendimiento, o quizás no rendimiento, pero no estábamos logrando los resultados necesarios para mantener una forma de juego o el trabajo. Pero insisto que el error fue tratar de cambiar la forma de jugar: el asociarnos, el jugar bien, lo que me gusta y que es lo que ofrezco a los dirigentes cuando están interesados en nuestro cuerpo técnico. A la gente de Wanderers no le interesa jugar bien, le interesa ganar y que esa pachorra nunca se pierda y conmigo lo perdieron un poco.

El ex defensor tuvo un complicado paso por Santiago Wanderers. Foto: Agencia Aton.
Ronald Fuentes.El ex defensor tuvo un complicado paso por Santiago Wanderers. Foto: Agencia Aton.

-En ese sentido, ¿es tan relevante la idiosincrasia de los clubes? Incluso a nivel de Selección, que lo vemos con Uruguay con Bielsa o lo que hizo Alfaro con Paraguay, que volvió a ser Paraguay…

Eso hemos entendido como cuerpo técnico. Nosotros siempre donde vamos queremos saber un poco la historia del club. Hay algunos que son de paladar negro, otros de transiciones, también de mística. Entendemos eso, pero aparte no queremos perder la forma de nosotros que es por lo que nos llevan. La historia de los clubes y el sentido de pertenencia que tiene que tener el cuerpo técnico cuando llega a la institución es importante para no perder lo que han logrado y por lo que son los equipos durante la historia.

-En el caso de Rangers, ¿fue un error también? Porque llegaste a mitad de año, un equipo grande de la división…

Nunca es un error cuando tomo la decisión de ir a un club, porque lo analizo muy bien dentro de las características que tiene, lo que nos puede servir y lo que podemos lograr. También me ha pasado que me han ofrecido clubes y he dicho que no, porque he considerado que no tengo lo necesario para ese club o que no están las armas suficientes en cuanto a jugadores para lo que pretendemos. Sí en esa oportunidad ocurrió que no estábamos bien y que había un plantel que le podríamos haber sacado más rendimiento. Lamentablemente, no lo pudimos hacer, no clasificamos a nada, pero como experiencia me sirvió. Fue uno de los planteles grandes que tuve; ese y el de Ñublense han sido los planteles de más edad que he tenido y eso me ha servido, porque siempre me había tocado una mixtura y siempre con futbolistas más jóvenes, que son más amoldables a lo que uno quiere.

-¿Por qué cuesta más con jugadores más grandes?

Porque ya tiene más su forma. No les gustan mucho las correcciones, sienten que con lo que han hecho alcanza –y muchas veces no alcanza-. Entonces, todas esas cosas me sirvieron para manejo de grupo, tomar decisiones con jugadores más avezados. Son experiencias que sirven.

La repentina salida de Audax Italiano

-En 2021 estuviste en Audax y costó entender cuando te sacaron… La campaña era correcta…

Llegamos con Lorenzo Antillo como presidente del club y después de la pretemporada nos encontramos con que Gonzalo Ciley era el dueño. Desde que hice mi presentación con Gonzalo, nunca sentí que quería que siguiera; no sé por qué no nos sacaron en ese momento. Siempre sentí que había algo que no encajaba, cosas que no le gustaban. Él es un tipo de muchos números y había algunos que él había visto en otros clubes en que estuve que no le gustaron. Lorenzo también le pidió que tuviera paciencia, que me viera un tiempo como jugaba el equipo. Fue raro, porque veníamos de lograr una forma de jugar, llevábamos tres triunfos y habíamos empatado con Everton en Viña. Después, en las reuniones que había habitualmente los lunes, sentí que estaba como queriéndome decir cosas y no se atrevía. Le dije a Gonzalo: “siento que no quieres que siga; si es así dime, hay un contrato, se respeta y no tengo problemas en salir”. Si, efectivamente era así. No hubo más conversación. Al otro día, fui a hablar con el gerente, sobre el tema del contrato y allí salí…

-Influyó entonces que Audax fuera de representantes. Incluso hubo una reunión entre Ricardo Pini y los hinchas de Audax Italiano, en que dijo “yo soy el dueño” y estaba esta relación con Ciley. Se sabía en el fútbol chileno que Pini estaba en el club. ¿Era muy difícil esa relación? ¿Ellos querían poner siempre jugadores de su corral?

Dentro de los nombres que me dieron, estaba Ricardo, que era como un asesor futbolístico, por lo que me dijo Gonzalo…

-¡Pero era el presidente de La Calera!

De los seis nombres que me dieron (como refuerzos), eran los que me interesaban. Con esos jugadores, definitivamente habríamos sido un plantel más competitivo. A mí, lo que no me encaja es el hecho de que Gonzalo siempre me comentaba después de los partidos que a él le gustaba mucho cómo jugaba el equipo. Entonces, que de la noche a la mañana me diga que no le gustaba… Le pregunté yo si es que no tenía que seguir, porque él estaba como molesto, que algo quería decirme. Pasó eso, al final. Tuve que salir, pero pensando en que a Ciley le gustaba como jugaba el equipo. Hicimos una muy buena llave con Estudiantes y me dijo que esa era la forma, que siguiéramos en esa orden futbolística. Duramos muy poco, tres meses y medio. Lo más tranquilo que me deja fue el plantel; los abrazos de despedida fueron sinceros y no entendían por qué nos sacaban.

¿Por qué dejó sorpresivamente la banca de Audax Italiano? Foto: Agencia Aton.
Ronald Fuentes.¿Por qué dejó sorpresivamente la banca de Audax Italiano? Foto: Agencia Aton.

-En 2023 regresaste a Unión Española. Le ganan a Colo Colo en el Monumental y le quitan el título…

Y a Cobresal también…

-Tal y como la vez anterior, te fuiste de ahí pese a que el equipo tenía un sello…

De nuevo, el tema de los refuerzos. Cuando quiero seguir al año siguiente, cuesta mucho que la dirigencia confíe en los hombres que voy a llevar. Eso produce un quiebre en ambas partes. Por la mía de la credibilidad, por la de ellos también conmigo y ahí se crean incomodidades que siempre lo más sano es cortar al técnico. Así ha pasado en las oportunidades en que he estado en Unión Española.

Las últimas experiencias de Ronald Fuentes

-En 2024 hiciste una muy buena campaña con Magallanes. Fueron segundos, después de La Serena, pierden por penales con Limache. Ese equipo jugaba bien…

En todos los equipos en que he estado he tratado de jugar bien. Y también hay una particularidad y que me pasó ahora también en Ñublense con los jugadores jóvenes: el plantel de Magallanes no era un plantel con jugadores de edad o de experiencia. Hicimos debutar a una gran cantidad de jugadores que después terminaron jugando y que hasta el día de hoy lo siguen haciendo, que son importantes para el club y para el fútbol chileno. En Magallanes, no se logró el objetivo. Cristián (Ogalde) pensaba que había que subir. El salir segundos y dar esa opción de jugar solo el partido de semifinal a nosotros, nos afectó desde el trabajo, porque todos sentían que cuando pasa eso se pierde ritmo futbolístico, pero va a depender de cómo trabajes. Llegamos bien, los cuatros partidos que jugamos con Limache durante el año fueron parejos, los empatamos, ninguno sacó ventaja. Tuvimos muchas ocasiones de gol en ese partido que no supimos aprovechar y después, en los penales, nos equivocamos. Pero sí, el equipo jugó bien, estuvo hasta el último peleando el ascenso y luego Cristián tomó la decisión, terminado el partido, de que no nos iba a renovar. No es lo mismo que te echen…

-Diferencias…

Claro, como ahora salió que a nosotros nos echaron de Ñublense y no, no es así. Nosotros terminamos contrato y no nos renovaron, que no es lo mismo que te echen por rendimiento. Pasa eso, que por el apresuramiento por conseguir objetivos, cuando no se logran se pierde todo. Y mira lo que le pasó a Magallanes, que de pelear arriba el año recién terminado casi desciende.

-¿Qué les pasó en Ñublense? Ustedes llegaron en reemplazo de Francisco Arrué y hubo un momento en que el equipo agarra la moto, mete cuatro victorias consecutivas… El partido con Católica que se suspendió en Santa Laura fue como el punto que cambió las cosas. De ahí, sacaron un empate en nueve partidos. ¿Por qué se dio eso?

Porque no aprovechamos la oportunidades de gol. Teníamos oportunidades y no las convertíamos, nos llegaban poco y nos convertían. Presentábamos ese desequilibrio entre lo que generábamos versus lo que nos generaban. Eso, en Primera División, marca mucha diferencia, por la categoría de los jugadores que hay. En Primera B no pasa mucho eso; puedes generar 10 ocasiones de gol, el rival puede llegar dos veces y no te convierte. En Primera, te llegan dos veces y te marcan. Nos pasó con Coquimbo, con La Calera. En cinco de esos nueve partidos tuvimos expulsados, varios en el primer tiempo, y aún así fuimos un equipo que siempre estuvo compitiendo. No nos echamos atrás cuando lo más factible era perder, como con Católica, que al minuto nos expulsan un jugador; el VAR influyó muchísimo también en cierta toma de decisiones. Eso también influye. Del juego, siempre fue bueno, la gente de Chillán es muy futbolizada, hay mucho fútbol amateur, de campo, y nunca juna puteada, una mala palabra y eso es porque le gustaba la forma de jugar. Eso indica también que las cosas no se hacen tan mal, aunque traten de hacerlo ver así.

-¿Influyó que el plantel era muy corto?

Absolutamente, pero yo sabía que había eso. Nunca fue excusa y ahora tampoco. Cuando asumimos, estábamos a dos puntos del descenso, decimocuartos, la idea era salvarse lo más rápido posible y lo logramos. Había equipos que eran más limitados que nosotros. O sea, estuvimos nueve fechas sin ganar, lo que quiere decir hacía nueve fechas nos habíamos salvado del descenso. Eso también es bueno, por una manera de jugar en que sí fuimos asertivos, en que nos llegaban poco. Tuvimos cinco vayas en cero y siempre éramos de convertir goles.

-¿Cómo fue el partido ante Cobresal (7 de diciembre de 2025, Ñublense 5-0 Cobresal), en que más allá de la expulsión de (Jorge) Henríquez (28’) la superioridad de ustedes fue abismal para cortar la racha negativa?

Pasó lo que no había pasado en los otros partidos: aprovechamos las ocasiones de gol. De hecho, me inicié futbolísticamente en Cobresal, entonces, nuevamente nos tocaba definir algo importante para ellos, como el cupo para la Sudamericana. Había hablado con Gustavo Huerta y con el gerente, Chamaco Silva, en la semana de que, por lo menos de mi parte como cuerpo técnico, prepararíamos el partido para ganarlo. Por orgullo, por un tema personal también y lo hicimos así. Fuimos un equipo contundente, a la segunda oportunidad de gol se presenta el penal, después en las otras dos seguidas tuvimos para hacer los otros goles y eso te da tranquilidad también.

El último equipo que dirigió fue Ñublense.
Ronald Fuentes.El último equipo que dirigió fue Ñublense.

Ser DT en el mundo de los representantes

-Has trabajado en Audax, Ñublense, equipos en que los dueños son representantes o están ligados a empresas de representación. ¿Es muy difícil trabajar ahí?

Uno sabe a lo que va, porque en las conversaciones previas o ellos te comentan o uno también consulto cosas para saber dónde estoy, para saber si se va a poder realizar el trabajo que yo quiero. Lo bueno es que nunca me han obligado a poner jugadores que son de su corral o que son de su representación. Saben que lo más importante sigue siendo lo futbolístico y esa parte en la toma de decisiones es mía. Está claro que si en algún momento me llega a pasar, si es que llego a trabajar en clubes así, que me van a imponer jugadores, ten claro que voy a renunciar. A mí lo, lo que me interesa es lo futbolístico, representar de buena manera al club, el sentido de pertenencia en relación a la historia no perderlo. Por eso yo trato de jugar de una manera que sea buena para el público también, que fuera entretenida, no tirarme atrás y estar defendiendo todo el rato, que también es válido. Entiendo al fútbol como un espectáculo y que la gente tiene que disfrutar.

-¿Crees que esta nueva cantidad de partidos que se jugará en el fútbol chileno lo va a afectar?

Espero que sea bueno. Siempre jugar más va a ser mejor, para adquirir ritmo de competencia…

-Pero hay que llevar más jugadores. Coquimbo y Católica parten de la base de 50 partidos, lo mismo con los dos que pasen en la llave de la Sudamericana…

Pero si queremos ser más competitivos, hay que tener un plantel mejor, conformado por cantidad de jugadores y calidad también. Sobre todo los equipos que van a participar de torneos internacionales. La logística tendrá que ser muy buena, el cuidar a algunos jugadores va a ser importante. Quizás no jugar 90, pero sí 60 o 70 minutos. Eso es algo que se utiliza mucho en Europa, en que son planteles muy numerosos, pero se les va dando esa cantidad justa de minutaje, para que vayan descansando y no se produzcan las lesiones. Si se manejan bien los planteles, las lesiones no te van a perjudicar y vas a ser un grupo competitivo. Todos tendrán opciones de jugar y esa competencia interna que se necesita para que se vayan logrando objetivos se darán de buena manera. Al haber más partido, todos tendrán más oportunidades y el nivel individual y colectivo puede subir.

-¿Qué te pareció Coquimbo Unido como campeón?

Era un equipo que tenía muy claro lo que tenía que hacer. La forma de defender y de atacar y tenía a los jugadores ideales para ello. En eso fue muy inteligente el Chino (Esteban González), en sacarles rendimiento. Tenía jugadores que para mí eran importantísimos en su forma: Matias Palavecino en la parte ofensiva que era determinante y la llegada de Cristián Zavala, que luego fue un equipo mucho más potente, de generar más ocasiones de gol. Después, (Sebastián) Galani que le daba el equilibrio defensa-ataque. Todos los demás, por los rendimientos individuales, pero esos eran los más destacados.

Ronald fuentes analizó al campeón del fútbol chileno. Foto: Agencia Aton.
Coquimbo UnidoRonald fuentes analizó al campeón del fútbol chileno. Foto: Agencia Aton.

-Tú, como mundialista por Chile... ¿cómo se sale del momento que atraviesa la Selección? ¿Hay alguna luz?

Cuando me lleven a la Selección daré el secreto que creo tener para mejorar al fútbol chileno. Pero, contingente hay. Hay que darles tiraje a los jugadores jóvenes, hacerlos jugar esos partidos internacionales. Porque definitivamente es distinto jugar un partido de Copa Libertadores o de torneo nacional a jugar un partido internacional de Selecciones, contra equipos de categoría. Ahí es donde se va sumando ese roce internacional importante para las nuevas generaciones. Insisto, jugadores jóvenes hay; no muchos, pero sí alcanza para armar un plantel. Ahora está Nicolás (Córdova), pero ojalá que al que venga también le den esa cantidad de partidos internacionales.

-Finalmente, algo más personal. ¿Cómo viviste los duros momentos que tuviste que enfrentar, el cáncer, lo de tu esposa, y luego volver al fútbol?

Fue difícil, porque aparte fue en silencio. No quería que se supiera más allá de la familia, que es la red de apoyo importante que uno tiene. Soy un agradecido de la familia que tengo, porque me ayudó mucho desde lo emotivo, desde lo económico, porque el cáncer no es una enfermedad barata. Hay que hacerse muchos tratamientos, muchos exámenes y todo es muy caro y en Chile más aún. Ahora, contento, disfrutando el día a día. No me proyecto más allá de lo que son las 24 horas del día, disfruto a concho a mi hijo, que es mi razón de vivir, aparte de mis hijos grandes; Trinidad tiene 26, Diego 24, la Jose 23 y la Antonia, la hija de mi segunda pareja, Viviana, que tiene 24. Ellos son mis sostén, por quienes vivo, por quienes quiero seguir trabajando y ojalá darles todas las comodidades para que puedan ser profesionales. Afortunadamente, ya hay dos que salieron de la universidad (Trini y Diego), la Anto está estudiando pedagogía en educación básica, la Jose terapia ocupacional, les quedan dos o tres años cada una. Y, bueno, del Santi se van a encargar sus hermanos, más mi sobrina que es publicista. Por esa parte vamos bien y yo ya tengo el cáncer controlado. Llevo dos exámenes en que no hay células cancerígenas, me queda en abril hacerme otro y si sale bien ese, ya tengo otro al año y ahí ya está en remisión. Los médicos que me han visto dicen que va todo muy bien encaminado, me he cuidado mucho, así que ya está: es parte del pasado.

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