En un partido que sembró dudas durante los primeros 60 minutos, Chile logró dar vuelta el marcador y llevarse un apretado 3-2 ante un Guinea que le complicó mucho las cosas.
En un partido que sembró dudas durante los primeros 60 minutos, Chile logró dar vuelta el marcador y llevarse un apretado 3-2 ante un Guinea que le complicó mucho las cosas.