¿Qué se siente jugar una Copa del Mundo? Es algo que pocos seres humanos en la historia han podido experimentar, varios de ellos chilenos. Dos de ellos, Pablo Contreras y Jean Beausejour, fueron los últimos invitados a Mundialistas, el podcast de En Cancha.

En diálogo con Juvenal Olmos, el exzaguero contó su curiosa experiencia, que parecía nunca llegaría.

“Yo tuve la mala fortuna de perderme dos Mundiales -Corea y Japón y Alemania- y después fui ‘invitado’ por la Generación Dorada a participar en el Mundial de Sudáfrica (2010)”, señala Contreras, quien pudo debutar en el primer partido de La Roja en ese certamen, contra Honduras.

“Me tocó ingresar en la segunda parte y se me vino el mundo encima. No sé si habré pensado alguna vez en ser campeón del mundo, pero se me vino mi infancia, mis padres, la ilusión, la promesa que le había hecho a mi madre de chiquito. Fue algo fabuloso que me tocó vivir”, señala emocionado.

Eso sí, también desclasifica un hecho inédito de esa jornada.

“Nosotros salimos a la cancha, sale el equipo titular y nosotros sentados en el banco. Estábamos todos con la ilusión del pitazo inicial, empieza el partido y deben haber pasado tres o cuatro minutos, y el Profe Bonini -que en Paz descanse- nos dice que, por petición de Marcelo (Bielsa), nos va a hacer calentar en el vestuario”, recuerda con una mezcla de pena e ironía.

“No lo explicó nunca. Y estuvimos ahí calentando con una tele chiquita y no vimos el partido”.

La emoción de Pablo Contreras recordando su debut mundialista

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña