
Colo-Colo goza de una buena ventaja en la Liga de Primera, la que esperan extender este fin de semana en el Clásico. Por lo mismo, la gerencia deportiva ya trabaja en la conformación del plantel para la segunda mitad del año, centrándose en las salidas de jugadores que no están dentro del plan de Fernando Ortiz.
Hasta el momento, son dos los que no están considerados para la segunda rueda: Marcos Bolados y Cristián Riquelme. El primero se encuentra en proceso de reintegro deportivo luego de sufrir una rotura de ligamentos cruzados, mientras que el segundo suma escasos minutos en la presente temporada.
La limpieza se asoma en Colo-Colo
En el caso de Bolados, el extremo no es del gusto del Tano, por lo que manifestó que, una vez recuperado, no estaría en los planes. Por lo mismo, en la dirigencia acordaron intentar venderlo, pero si no había compradores, estaban abiertos a aceptar un préstamo de seis meses, hasta que termine su contrato en diciembre.

Un detalle no menor es que, antes de que se lesionara de gravedad, estaba en conversaciones con Everton para convertirse en refuerzo. Era una venta que dejaba a todos felices en el Estadio Monumental, pero lamentablemente sufrió el desafortunado golpe que lo tiene recién trotando, a la espera de varias semanas para poder jugar.

Posicionarlo en otro club no será fácil, pues son seis meses sin disputar un partido, lo que podría complicar su salida. En caso de que Marcos Bolados no encuentre un nuevo destino, se le pedirá a Fernando Ortiz que analice la situación y, si cambia de parecer, lo integre al plantel para la segunda rueda.
Luego está el caso de Cristián Riquelme, quien se convirtió en un dolor de cabeza para Colo-Colo este año. No solo porque no logra ganarse un puesto en el primer equipo, sino también por la absurda polémica que tuvo en su departamento, en donde fue denunciado por ruidos molestos y desnudos.
A su agencia de representación se le comunicó que hay luz verde para que salga a préstamo. La idea es que pueda consolidarse en Primera División, tratando de emular lo realizado por Diego Ulloa o Jeyson Rojas, quienes salieron para volver a adueñarse de sus respectivos puestos.
El porteño posee contrato vigente hasta 2028, por lo que intentarán revalorizarlo y así venderlo el próximo año. Ahora bien, si llegase una buena propuesta, no se descarta que pueda ser traspasado en junio, pero todo dependerá de los terceros, no de los albos ni del círculo de Riquelme.
Dos salidas que son, básicamente, para limpiar el plantel de Colo-Colo más que para recaudar fondos. ¿Resultará la jugada? Lo veremos...







