
José Miguel Viñuela sigue viviendo las repercusiones de su acto de cortarle el pelo en vivo y sin su consentimiento al camarógrafo José Miranda, en julio pasado. Un hecho que lo tiene involucrado en un largo proceso judicial.
- Te puede interesar: Protagonistas de "100 días para enamorarse" adelantaron lo que pasará con sus personajes
Todo producto de una demanda del trabajador de Mega contra el animador por 100 millones de pesos. Una por la que la defensa del rostro de la señal de Grupo Bethia presentó excepciones dilatorias, donde acusaron ciertas confusiones en la acción judicial de camarógrafo. Un recurso que fue rechazado por el 23° Juzgado Civil de Santiago.
"Me parece que era obvio que las iban a rechazar porque carecían de fundamento, pero hicieron alguna maniobras mediáticas para decir que lo nuestro no tenía fundamento, solo les sirvió para eso. Con esto ya el proceso empieza a avanzar más rápido", declaró a La Tercera el abogado de Miranda, Roberto Ávila.
La demanda seguirá en curso, por lo que los abogados del ex animador de "Mucho gusto" tendrán que responder a ella dentro de un plazo de 10 días, los cuales se cumplen este viernes.
Por otro lado, Soledad Onetto, Diana Bolocco y el gerente general de Mega, Patricio Hernández, deberán declarar como testigos de lo sucedido, lo que se supone que pasará dentro de los dos meses siguientes. "Con esta acción buscamos que se restablezca el derecho a la dignidad de las personas, cualquiera sea su condición social, económica o profesional", declaró en abogado de Miranda.
Luego añadió: "Buscamos que el tribunal declare que se cometió un acto abusivo y prepotente que atentó gravemente contra la dignidad de un camarógrafo, a partir de una persona que es rostro y se encuentra en una situación de superioridad".
Por otro lado, los defensores de Viñuela presentaron una declaración, a la que tuvo acceso Publimetro, donde expresaron que no se puede afirmar que el comunicador es un "violador de derechos humanos". "Como toda obra humana, la trayectoria del Sr. Viñuela Infante no está exenta de errores y sinsabores. Pero nadie puede responsablemente afirmar que estamos frente a un violador de derechos humanos, o de ser una persona abusiva, discriminadora, prepotente e irrespetuosa con los demás", afirmaron.








