
Por primera vez de manera pública, el padre de Cristián Sánchez, Jaime Sánchez, se refirió al proceso más difícil de su vida: la muerte de su hijo Aníbal en 2021, luego de dar una dura batalla contra un agresivo tumor cerebral.
En una sincera conversación en “Hasta que el podcast nos separe”, recordó cómo fueron aquellas últimas horas de consciencia y el desgarrador instante en que debió despedirse de él.

“Todas las horas conscientes que tuvo mi hijo estuvo conmigo. Yo no comí, no tomé agua, no molesté. Entraba un doctor y le cambiaban las gotitas que le daban. En el momento en que me despedí le dije: ‘Te quiero mucho Anibital’, y le cayó una lágrima, así como de que entendió”, expresó sollozando el progenitor del comunicador.
El milagro en la clínica: “Había 32 personas en la pieza”
Uno de los pasajes más inéditos y conmovedores de su testimonio tuvo relación con las estrictas restricciones hospitalarias que existían al momento del deceso de Aníbal, las cuales impedían que el clan familiar completo pudiera acompañarlo en su partida. Fue ahí donde intervino la madre de Cristián Sánchez, Rosita Barceló.
“La Rosita le dice: ‘Haga usted la gestión, doctora, y yo voy a rezar para que esto ocurra’. Y lo que ocurrió fue una cosa maravillosa. Había un largo pabellón con 22 habitaciones y él estaba en la primera. Agarraron las puertas y las corrieron para la segunda”, recordó Jaime entre lágrimas.
Gracias a esa sorpresiva maniobra del equipo médico, la despedida del hermano del rostro de televisión se transformó en un instante de profunda paz y unión familiar. “Cuando se murió mi hijo, había 32 personas en la pieza. Había un coro cantando las canciones que ella quería. Entonces es una gran pena, porque uno quiere que todos los niños vivan y todo el tema, pero hay una aceptación de que uno hizo lo posible”, reflexionó.









